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Guillem García apela a la Constitución para argumentar su voto en contra al Pacto antiyihadista

Guillem García Gasulla, en una imagen de archivo. | Archivo

| Palma de Mallorca |

El diputado del PSOE por Balears Guillem García Gasulla, que votó en contra de la reforma del Código Penal para luchar contra el terrorismo yihadista y se enfrenta a una sanción que podría llegar a los 600 euros por romper la disciplina de voto, se ha defendido ante la dirección del Grupo Socialista con un duro escrito en el que apela a su «convicción personal socialista» y al precepto constitucional que establece que el voto de los parlamentarios es «personal e indelegable».

García Gasulla explica hasta por dos veces en el documento de alegaciones que ha enviado a la dirección del grupo y al que ha tenido acceso Europa Press, que el voto negativo que emitió el pasado 19 de febrero en la votación de carácter orgánico de la reforma auspiciada por PP y PSOE «no fue error».

Según detalla, decidió saltarse la consigna oficial tras analizar el acuerdo suscrito entre el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente del Gobierno y la proposición de ley tramitada en el Congreso, cuyo debate siguió «atento». También influyeron en su rechazo la opinión al respecto de Amnistía Internacional, del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del catedrático de Derecho Penal Manuel Cancio Meliá, del portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, y de FACUA.

EL VOTO ES «PERSONAL»

«De todos esos documentos e intervenciones extraje una conclusión: Esta reforma amenaza con violar derechos y libertades fundamentales de los individuos», concluye, antes de añadir que optó por apretar el botón del no «desde una convicción personal socialista, donde la libertad de cada uno es la condición de la libertad de todos», y al amparo del artículo 79 de la Constitución, que establece que el voto de diputados y senadores e «personal e indelegable».

Asimismo, subraya que su voto fue negativo porque, desde su punto de vista, ni siquiera «la disciplina de partido», lo que él define como «la obediencia debida», puede eximirle «de la responsabilidad personal de votar una proposición de ley» que considera «contraria a algunos de los derechos de los ciudadanos».

IBSEN Y TOMÁS MORO

Además, García Gasulla ilustra su escrito con dos citas. De hecho, encabeza el documento con una atribuida al británico Tomás Moro que reza así: «Te aseguro una cosa por mi fe, que si dos contendientes vinieran a mí pidiendo justicia, siendo mi padre uno y el otro el diablo, daría la razón al diablo si su causa fuere justa».

Y concluye su texto tomando prestada, para lanzar una advertencia, una frase del doctor Stockmann, personaje de la obra de Henrik Ibsen 'Un enemigo del pueblo': «No quisiera tener que acabar afirmando con el doctor Stockmann: 'He descubierto que las raíces de nuestra vida moral están completamente podridas, que la base de nuestra sociedad está corrompida por la mentira'».

García Gasulla ya se saltó la disciplina de voto en la ley que dio forma legal a la abdicación de Juan Carlos I, pero en aquella ocasión optó por no participar en la votación del Congreso para no tener que emitir un voto a favor con el que no estaba de acuerdo. Como aquel episodio ocurrió con Alfredo Pérez Rubalcaba de secretario general del PSOE, la nueva dirección socialista de Pedro Sánchez y Antonio Hernando decidió amnistiarle meses después al igual que al donostiarra Odón Elorza, que ahí se abstuvo, y la gallega Paloma Rodríguez, que tampoco votó.

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