El servicio de Urgencias del hospital Can Misses se ha visto desbordado por la falta de profesionales para atender toda la demanda de cara a la temporada ya que no disponen de personal de refuerzo. «Este año tenemos el problema más marcado por la falta de médicos y esto repercute en la calidad asistencial y el tiempo de demora. Estamos desbordados», aseguró la coordinadora en funciones del servicio de Urgencias de Can Misses, la doctora Paula González.
Con un aumento de dos mil pacientes los cuatro primeros meses del año en relación con el mismo periodo que en 2015, los médicos no ocultan su preocupación en cómo puede afectar a los pacientes. «Nos preocupa la calidad asistencial y el tiempo de demora», añadió.
De junio a octubre se contemplan unas contrataciones de refuerzo de personal pero este año no se han cubierto para el verano. «Desde la Gerencia contemplaban unas contrataciones a mediados de mayo con unas mejoras de las contrataciones laborales e incluso dar alojamientos, pero a pesar de estas mejoras no hay bastantes y nos encontramos con menos médicos que el resto del año», explicó la especialista. De hecho, se han contratado a dos personas, «pero estamos con bajas en las plantillas y no son el refuerzo que se necesita».
Ante la imposibilidad de un aumento de contrataciones, pese a las mejoras ofrecidas por la administración, Urgencias ha planteado a la dirección y a la Gerencia del hospital una propuesta de que deriven directamente determinados casos de pacientes, según el tipo de patología, a los especialistas de guardia de presencia física en el hospital. «Si viene una paciente embarazada con sangrado que se valore por el ginecólogo de guardia, igual que se hace en otros hospitales de Mallorca», explicó.
De igual modo, propone que los niños en edad pediátrica «no se vean como un paciente más; ahora los atienden los médicos de guardia y, si se considera, se avisa al pediatra pero eso son horas de demora». Hasta ahora, los especialistas de guardia de presencia física en Can Misses atienden a los pacientes de Urgencias si se les avisa del servicio, «pero resulta insuficiente, queremos que vaya directamente al especialista pacientes con unos determinados perfiles y eso nos ayudaría a descongestionar el servicio», dijo González. La coordinadora de Urgencias asegura que se «cuenta con la colaboración de los especialistas del hospital, pero necesitamos más porque el tiempo de espera puede ser brutal».
Dijo que desde la Gerencia «se está estudiando pero el problema es que estamos a principios de junio y se tiene que tomar una decisión cuanto antes».
Los profesionales de Urgencias han querido dar a conocer la situación actual «para intentar mejorar». La doctora González aseguró que «desde el equipo de Urgencias hay un compromiso y responsabilidad por parte de todos, pero es insuficiente a estas alturas y aunque hacemos avances para mejorar la asistencia se tiene que tomar otras medidas que les corresponde a la dirección del hospital y a la Gerencia». Ante el inicio de la temporada, Paula González, en nombre de los profesionales del servicio, pide disculpas a la población «por la espera que puedan sufrir los pacientes debido a que la demanda asistencial sobrepasa a los recursos humanos y nosotros no somos más que la imagen visible del hospital Can Misses».
Hablar de “desborde” cuando el récord de pacientes atendidos el verano pasado en un mes fue de 6000, es cuando menos exagerado. Que falten profesionales es discutible, habría que revisar la relación entre los recursos existentes y la población de la isla, aunque es cierto que las eventualidades de temporada quizás requieran de refuerzo. Tampoco es menos cierto que se han ido profesionales del servicio, pero algo tendrá que ver el servicio en esto (la organización del sistema de salud, los gerentes, directores, jefes de servicio y compañeros de trabajo). En cuanto a la calidad asistencial y el tiempo de demora, no es algo nuevo, más bien crónico, no echemos la culpa a las circunstancias que acontecen. Derivar directamente casos a los especialista, solamente desplazaría el problema, a estancias menos dotadas del sistema de salud, no olvidemos que es un sistema piramidal, con una amplia base de atención primaria, que deben atender los requerimientos de la comunidad, desde el médico de cabecera, pasando por los servicios de urgencias de atención primaria, la urgencia hospitalaria, y por último, y solo en caso de requerir hospitalización, por atención especializada hospitalaria, de ahí la proporción mayoritaria de médicos de familia. La atención especializada directa en cualquier instancia de nuestro sistema de salud, estaría en contra de la filosofía de la atención médica moderna, holística y eficiente, sería volver a esquemas de urgencias divididas por especialidades propias de los años 70, donde se encontraban divididas en 4 grandes áreas médica, quirúrgica, pediatría y obstétrica. En caso de que un paciente que acuda a urgencias, tenga criterios de hospitalización y requiera de la atención de un especialista, el tiempo invertido en el paciente, nunca deberá ser considerado de demora, es un tiempo necesario invertido en su diagnóstico y tratamiento de urgencias, que será complementado con su hospitalización. Hasta ahora lo que se hace en el Hospital es lo correcto, el paciente que ingresa por urgencias es evaluado y tratado por ese servicio y solo si requiere ser hospitalizado, debería ser evaluado por los especialistas, no existe ningún otro “perfil” que los criterios de hospitalización y las dudas razonables, para que un paciente sea evaluado por un especialista. El servicio debe hacer mea culpa, debe diagnosticar sus problemas, que los tienen; hablar de ellos, debería ser motivo de otra entrevista, en vez de limitarse a pedir ayuda a la gerencia, dirección y otros jefes de servicio.