La Marina acogió ayer la celebración de Feim Barri Feim Flors, organizado por el Ayuntamiento de Eivissa, con talleres infantiles, exposiciones, conciertos y el segundo concurso de decoración floral y balcones y ventanas del barrio.
Hubo animación infantil, talleres de maquillaje floral, elaboración de flores de cartón reciclado, exposiciones y venta de plantas flores, exposiciones con carros pagesos en Mercat Vell, un mandala floral en el Portal de ses Taules, entre otras actividades y talleres que hicieron las delicias no sólo de los pequeños sino también de los más mayores, que se alegraron de ver tanta vida y savia nueva en este barrio mítico de Vila.
También hubo espacio para disfrutar de la mejor música. El grupo Musicaires Swing Band y el jazz de Muriel Grossmann Quartet pusieron la nota musical a una jornada primaveral, pese al gris del cielo, y llena de flores y color.
A las 13.30 horas, poco antes de la hora de comer, tuvo lugar una exhibición de baile de las DVP Dancers, el grupo de baile ibicenco de la academia Davinia Van Praag que quedó finalista en el programa Got Talent 2018.
El día finalizó con la actuación del grupo LaCalle, en la plaza Sota Vila, al lado de Can Vadell, donde ofrecieron un espectáculo de pop rock en directo. Una jornada, sin duda, en la que daba gusto ver cómo diferentes generaciones compartían experiencias en un barrio tan tradicional como La Marina.
Estando de vacaciones en un destino turístico de referencia desde hace más de 100 años, no puedo dejar de compararlo a Ibiza porque tenemos mucho que aprender: los cascos antiguos están cuidadisimos, reformados, con vida y puestos, mega limpios, con seguridad. Hay parkings por doquier (caros, pero no te vuelves loco para aparcar), en definitiva, que se den una vuelta por aquí nuestros alcaldes y tomen nota. Alucino, que siendo top 1 en turismo “de luxe” ofrezcamos una isla tan dejada, es vergonzoso