Después de semanas de preparativos en el sector turístico, la Semana Santa ha traído por fin a Ibiza a sus primeros visitantes de la temporada. Aunque se nota más movimiento en las calles que en los meses anteriores, comerciantes, hosteleros y transportistas coinciden en que este año las vacaciones de Pascua están siendo, de momento, discretas.
Iker Fernández, de la empresa TransferIbiza, lleva días recogiendo y trasladando turistas desde el aeropuerto. A primera hora del miércoles esperaba a un grupo de amigos de Barcelona. «Su idea es coger un barquito y pasar el día allí. Es gente joven, vienen tres o cuatro días y buscan planes que quizás en otros lugares no pueden hacer», explicaba.
No son los únicos. «Ayer recogí a una pareja del País Vasco que dudaba si venir por el precio de los hoteles. Al final se animaron, pero me preguntaron mucho por sitios donde comer barato y qué hacer sin gastar tanto», cuenta Iker, que también ha notado una caída del turismo extranjero. «Hasta que no abran las discotecas no se ve el mogollón. Ahora vienen sobre todo parejas, grupos de amigos, y del Imserso».
En los bares y comercios de Santa Eulària se empieza a notar algo más de movimiento, aunque todavía lejos de los días de mayor intensidad. En el Colmado, su camarero explicaba que desde la maratón del pasado domingo han notado más clientes y han reforzado plantilla. «Luego hay un pequeño bajón hasta que empieza la temporada en mayo, que es cuando ya estamos toda la plantilla», afirmaba.
Unos metros más arriba, en el Bar Royalty, el ambiente ha ido animándose desde hace una semana. «Comparado con hace dos años, ahora sí parece que volvemos al ritmo de antes», dice uno de los camareros. «Nuestro cliente suele venir por la mañana o al caer la tarde. Y sí, las obras de la Plaza España nos han fastidiado bastante, pero se supone que ya terminan».
En la tienda Ibiza Soul Market, su dueña comentaba que estos días ha habido jornadas muy buenas de ventas. «El año pasado abril no fue malo, pero ahora estoy haciendo mucha caja para estas fechas. Hay más turistas, sobre todo extranjeros, y se animan a comprar».
Entre los turistas, abundan los visitantes mayores. En un hotel de Sant Antoni se aloja un matrimonio de Ciudad Real con una amiga, que han llegado con el Imserso y disfrutan de un viaje de diez días. «Es el segundo año que venimos y hemos repetido porque nos gustó mucho. Esta vez hemos hecho excursiones a Formentera, hemos alquilado un coche tres días, hoy estamos en Santa Eulària, mañana vamos a unas cuevas…», contaban.
Una pareja de jubilados cántabros, Miguel y Rosario, que visitan a su hijo residente en la isla. «Vinimos el martes para evitar aglomeraciones. Aprovechamos para estar con nuestra nieta, y nos vamos el lunes», explicaban. «Aquí siempre hace mejor tiempo y antes de que venga todo el mogollón».
Una familia francesa que lleva en la isla desde el 7 de abril relataba su recorrido: «Ya hemos estado en Ses Salines, en algunos museos y en el mercadillo de Sant Jordi. Hoy estamos paseando por el puerto. Es la primera vez que venimos y nos ha encantado la isla», contaba la madre.
En general, la mayoría de los visitantes busca planes tranquilos. Algunos alquilan un coche y otros, directamente, alquilan una casa o un agroturismo y pasan allí toda la estancia. «Un grupo de amigas también me dijeron que su idea era no moverse de la finca: piscina, jardín y relax», añadía Iker.
Los próximos días serán clave para comprobar si este inicio moderado de temporada va a más o si se mantiene esta tónica de planes tranquilos y gasto medido. Por ahora, lo que queda claro es que Ibiza, incluso sin el bullicio del verano, sigue siendo un destino apetecible.
Como? No os habéis pasado por el Mare Nostrum y playa den Bossa, verdad? Llevamos tres días escuchando sirenas cada rato. Policía y ambulancias. Tranquilos dicen, jajajjaa