Los vecinos de Punta Xinxó, en Cala de Bou, están ya muy hartos de los problemas que les genera el bloque inacabado de su barrio. Además de la anomalía urbanística y el ruido visual que supone, está la problemática que han de vivir con que ese lugar se haya convertido en un asentamiento chabolista al cual cada día acude más gente. Si Periódico de Ibiza y Formentera se hacía eco ayer de que cada vez son más quienes acuden al edificio para pasar los meses de temporada, este mismo domingo un vecino de la zona reportaba nuevas llegadas de gente que instalaba tiendas de campaña con la intención de establecerse por un periodo de meses.
El motivo de este hartazgo es, sobre todo, con motivo de la prolongación de los problemas. Fue en 2010 cuando la promotora y propietaria del terreno, Cala Xinxó S.L, del grupo Acintur Mediterráneo, detuvo las obras en el lugar, generando ya en su momento problemas para los vecinos del lugar. Con la paralización de las obras, se dejó todo abandonado, lo que supuso robos y saqueos a la construcción y a las oficinas. «Yo llamé a la empresa para avisarles de los hurtos y me contestaron de malas formas, diciéndome que eso era asunto suyo y que no me metería», explica Mario, uno de los vecinos.
Además de ello esta el tema medioambiental. Uno de los vecinos, aficionado al buceo, asegura que desde la construcción se arrojaron muchos escombros al mar, que él podía ver durante sus inmersiones, además de otros vertidos.
Además, las grúas se quedaron en el lugar por cerca de una década, que en días muy ventosos resultaban una fuente de preocupación para los vecinos colindantes.
Sin olvidar, claro está, todos los problemas ya mencionados en este medio el día anterior respecto a la gran cantidad de residuos que se acumulan en el lugar, provocando hedores y proliferación de roedores como ratas en la zona, además de la sensación de inseguridad y violación de la intimidad para los vecinos de la zona.
Uno de los vecinos más involucrados en denunciar la situación explica que «el terreno salió a subasta por impagos, pero que la parte propietaria del terreno recurrió esta resolución». Y es que el recorrido del terreno ha sido amplio. Ya en el año 2018, el entonces concejal de urbanismo y posteriormente alcalde del municio, Ángel Luis Guerrero, daba un plazo de dos meses a la promotora para retomar unas obras o que, en caso contrario, se iniciaría de nuevo un expediente para dar por extinguida la licencia. Sin embargo, ésta no se llegó a declarar argumentando que la obra se encontraba precisamente en ese entramado judicial.
Dos años después, y con el gobierno conjunto del Partido Socialista y Unidas Podemos, la entonces concejala Guadalupe Nauda contemplaba la posibilidad de la creación de Vivienda de Protección Oficial. Una medida con la que el edificio pasaría al amparo del Govern Balear para la construcción de vivienda y que, según Nauda «evitaría el impacto de construir nuevos edificios al recuperar construcciones a medio hacer».
Sin embargo, este proyecto no llegó a concretarse y en el año 2022, ya con el Partido Popular en la alcaldía del municipio de Sant Josep, el 5 de abril se aprobó «iniciar el proceso de caducidad de la obra inacabada de Punta Xinxó que durante años ha supuesto una anomalía urbanística que afecta a la zona de Cala de Bou», aseguró el Consistorio.
En ese momento, el alcalde del municipio, Vicent Roig, afirmó que «la voluntad del Consistorio es aclarar la situación de este complejo que actualmente se encuentra en una situación lamentable, suponiendo para el entorno un foco de inseguridad, insalubridad y efectos nocivos».
Respecto a esta nueva oleada de quejas por parte de los vecinos de Punta Xinxó, Roig ha contestado a las preguntas planteadas desde Periódico de Ibiza y Formentera.
En primer lugar, ha asegurado que al tratarse de un edificio privado «se ha denunciado varias veces desde el Ayuntamiento la dejadez de la propiedad con el edificio».
En este sentido, ha apuntado que la policía ha visitado la zona en varias ocasiones pero que, precisamente por ese carácter privado, no pueden acceder sin autorización o una denuncia expresa.
Sobre denuncias, aseguran que no tienen constancia de que desde la parte propietaria se haya presentado ninguna por la ocupación del lugar. Lo que sí hay, por parte del Consistorio, es un trámite por acumulación de residuos. Respecto a esa extinción de la licencia, el alcalde ha asegurado que «seguimos con los trámites administrativos para caducar la licencia y estamos en proceso de resolución de las alegaciones de la propiedad y otros interesados».
EspagesPeor aún son las casas payesas q aparecen en los catálogos municipales de patrimonio histórico y a la vez aparecen en el catastro como de reciente construcción, reformadas al gusto del nuevo dueño sin visita alguna de autoridad d ningún tipo.. cosa q necesita de corrupción a todos los niveles..