Las trabajadoras de la escoleta Can Coix, en Sant Antoni, han comenzado este viernes una huelga indefinida con servicios mínimos de un 25 % para exigir mejoras salariales y más estabilidad laboral. En total, según han destacado las educadoras a Periódico de Ibiza y Formentera, han trabajado este 16 de mayo, para mantener el funcionamiento básico del centro, una de las educadoras y la directora de la escoleta. «Están cumpliendo los servicios mínimos que ellas, de buena fe, establecieron ayer en un acta porque el Ayuntamiento de Sant Antoni ha fijado unos servicios abusivos que no fueron notificados en tiempo y forma», ha lamentado Jorge Argüelles, de CCOO, mientras apoyaba el inicio de esta huelga indefinida «anunciada desde hace mucho tiempo por el propio sindicato». En este sentido, agregó que el Consistorio había establecido que hasta cuatro educadoras, incluida la directora, y el servicio de limpieza tenían que cumplir con los servicios, cuando, según ha explicado, en el centro trabajan sólo ocho personas.
Por su parte, la secretaria de acción sindical de Comisiones Obreras en las Pitiusas, Ana López, ha puntualizado que el Ayuntamiento no ha cumplido el plazo para decretar estos servicios mínimos que, en caso de huelga, deberían haberse negociado previamente con los representantes de los trabajadores, incluso ha añadido que estas profesionales no tienen por qué cumplir esta medida, ya que están en el comité de huelga. En esta misma línea, Ana López ha valorado el apoyo de los padres a la interrupción colectiva del trabajo. «Afortunadamente las familias están intentando ayudar en la medida de lo posible y, a pesar de los inconvenientes que la huelga pueda generar, las educadoras cuentan con el apoyo de las familias», han explicado desde el sindicato, resaltando que los padres comprenden la situación «insostenible» que viven estas profesionales encargadas del cuidado de los más pequeños con salarios que no superan los 1.200 euros mensuales. Es por ello que, según han indicado, sólo han asistido este viernes al centro 14 de los 67 niños matriculados en la escoleta Can Coix.
«Nosotros, antes incluso de que se convocara esta huelga, ya estábamos informados y estábamos de acuerdo con sus reivindicaciones porque nadie puede vivir con ese sueldo en la isla. Para ellas, los niños son lo primero y estaban muy preocupadas por las familias y, por eso, no querían llegar a este punto», ha subrayado una madre, lamentando las malas condiciones laborales que viven estas profesionales que trabajan en centros educativos externalizados como es la escoleta de Can Coix. En este sentido, tal como ha recordado Jorge Argüelles, estas trabajadoras llevan años denunciando cómo sus condiciones laborales son inferiores a las de sus compañeras que están trabajando en los centros de gestión directa. Una diferencia salarial que ronda los 600 euros mensuales. Es por ello que estas profesionales reclaman una equiparación progresiva del salario base, mejoras en la estabilidad del empleo y condiciones mínimas que garanticen la calidad del servicio a medio y largo plazo.
Tamib
Unas medidas que se volvieron a estancar ayer tras el fracaso de la reunión mantenida en el Tribunal de Arbitraje y Mediación de Baleares (Tamib) en Ibiza con la presencia de CCOO, en representación de este colectivo, del alcalde del Ayuntamiento de Sant Antoni, Marcos Serra, y de la empresa adjudicataria Asturservicios La Productora, encargada de gestionar esta escoleta de titularidad municipal. Al respecto, según ha recordado Jorge Argüelles este viernes, el alcalde señaló durante la reunión que el Ayuntamiento no tiene margen de maniobra para cualquier modificación o mejora en los actuales pliegos de licitación del servicio. «Dicen que tienen las manos atadas y que no pueden aumentar los salarios. Explican que necesitan que los plenos aprueben la ampliación del presupuesto destinado para dicho aumento», han manifestado desde CCOO, explicando que, aunque desde el Ayuntamiento se comprometen a mejorar las condiciones en el nuevo pliego que regirá la próxima adjudicación del servicio, y también a apoyar el nuevo convenio autonómico, «no es suficiente porque las trabajadoras necesitan ofertas que cubran las necesidades actuales».
Debido a esta falta de entendimiento, tras la reunión en el Tamib, estas profesionales votaron a favor de esta huelga indefinida como «último recurso». «Sólo les pedíamos un esfuerzo más para cubrir las necesidades de estas trabajadoras de aquí a septiembre, que es la fecha para el nuevo pliego, pero no ha sido así. Queríamos algo que demostrara la buena voluntad del Ayuntamiento hasta que llegara la próxima negociación porque necesitan mejoras laborales de forma urgente», ha destacado Ana López, denunciando cómo incluso la monitora de tiempo libre contratada para trabajar en verano en la escoleta cobrará unos 1.600 euros.
Por su parte, Jorge Argüelles ha apuntado que la educación 0-3 años es un derecho de la infancia y un pilar de conciliación para las familias, y no puede mantenerse a costa de la precariedad de sus trabajadoras y de su vocación. Al respecto, ha recalcado que la Conselleria de Educación reconoce esta precariedad, ya que está tramitando de urgencia el I Convenio Colectivo de escoletas de primer ciclo de Educación Infantil de gestión externa en las islas Baleares. Un convenio que reconoce e intenta mejorar las condiciones laborales y salariales para equiparar a las de gestión directa, sin embargo, ha agregado que las condiciones en cada isla son diferentes y se deben tener en cuenta.
¡Arriba España!Basado retrasado.