La obra inacabada de Punta Xinxó, paralizada desde el año 2010, es uno de los grandes asuntos pendientes para el Ayuntamiento de Sant Josep. Según denuncian los vecinos de esta estructura, ubicada en Cala de Bou, el número de personas que vive en su interior no para de crecer y supera ya el centenar, con todos los problemas que ello supone para los vecinos de convivencia, de seguridad o de salubridad.
Según el último recuento realizado por parte de la Policía Local de Sant Josep, realizada el pasado 15 de mayo, eran 87 las personas que estaban viviendo en el lugar, divididas en 54 núcleos de convivencia. Según los cálculos de los vecinos -no corresponde a ningún conteo oficial sino lo que ven día a día- aseguran que en el lugar ya viven una cifra ampliamente superior al centenar de personas y que a día de hoy siguen llegando todavía más.
Y prueba de ello es que, desde el exterior, desde Calle Huelva, cada vez son más las tiendas de campaña que se observan. El perfil de persona que vive en el lugar no es el de una persona que reside en la isla todo el año sino de un trabajador que viene a hacer la temporada y entre octubre y noviembre abandona Ibiza, señalan los vecinos. Hace ya años que empezaron a llegar esos temporeros durante la temporada estival, pero nunca en tanto volumen.
La obra inacabada de Punta Xinxó fue un problema que ya se hizo patente durante las dos anteriores legislaturas del PSOE, durante las cuales se dio un ultimátum para retomar las obras bajo amenaza de que, en caso contrario, se caducaría la licencia de obra. Incluso hubo proyectos para tratar de emprender la construcción de vivienda social en la zona, proyecto que no salió adelante.
La caducidad de la obra sí se logró por parte del actual alcalde del municipio, Vicent Roig, tal y como anunció el pasado 16 de mayo tras reunirse la junta de gobierno del Consistorio y algunos de los propietarios de las viviendas colindantes. Aunque ya entonces aseguró que los procesos son lentos, refiriéndose a una posible demolición de la estructura, el alcalde desligó este procedimiento de la seguridad y limpieza de cara a esos vecinos.
En este sentido, Roig aseguró que se mejoraría la iluminación de la zona y se incrementaría la presencia policial. Sin embargo, los vecinos de Punta Xinxó aseguran que esa presencia policial tan solo se hizo efectiva los primeros días después de ese anuncio por parte del alcalde, pero que a día de hoy ya no se está notando, así como tampoco se ha producido esa mejora en la iluminación de las calles ni la instalación de las nuevas papeleras prometidas.
Es por ello que los vecinos señalan esas problemáticas que siguen arrastrando después de tanto tiempo, tanto en materia de seguridad, pues muchos de ellos se sienten «permanentemente vigilados en el interior de sus casas», y de falta de salubridad, pues son muchos los residuos que se acumulan en la zona, provocando malos olores, especialmente en los meses de más calor.
Además de todas estas, ya habituales, existen nuevos problemas vinculados con que cada vez sean más las personas viviendo en la obra inacabada, como las relacionadas con una presencia cada vez mayor de vehículos, que estacionan en plena calle, dificultando la circulación, o unos ruidos cada vez ya más corrientes para los vecinos.
Foc i fum. Justo el.municipio d mortadelo. Ese q pone vallas la rededor d una finca unicamente de muchas que hay. Como tarda el colega en espabilar. Ya saben q a partir del 20 julio vacaciones y con ello ya pasaban d todo puesen breve mas aun. Haga algo Mprtadelo.tiene la TIA d su muncipio qda pena penorra