La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal es la ibicenca Anna Torres (Sant Francesc de ses Salines, 1972). El Govern destina este año a combatir la invasión de serpientes más recursos económicos que nunca con 2,5 millones de euros en total. También, más medios humanos con 13 técnicos del Consorcio para la Recuperación de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) dedicados en exclusiva al control de estos reptiles.
—¿La lucha contra las serpientes centra principalmente su actividad en la Dirección General?
—La gestión de especies exóticas invasoras es, sin duda, uno de los ejes prioritarios de esta Dirección General. Entre ellos, la lucha contra los ofidios, especialmente en las Pitiusas, tiene una relevancia destacada. No obstante, nuestra labor abarca muchas más áreas y los siete servicios que conforman esta Dirección General trabajan en ámbitos clave como la conservación de espacios naturales, la educación ambiental, la protección de especies, la sanidad y gestión forestal y también trabajamos en la prevención y extinción de incendios.
—El Govern ha introducido esta temporada novedades importantes en la lucha contra las serpientes y, entre otras cosas, dejará instaladas todo el año en Ibiza un gran número de trampas.
—Nos encontramos con un escenario en el que el comportamiento de las serpientes difiere notablemente del de sus lugares de origen. Factores como la abundancia de alimento, la ausencia de competidores y depredadores naturales y ciertas condiciones climáticas, podrían estar provocando que modifiquen su ciclo biológico, incluso llegando a eliminar o acortar el periodo de hibernación. Por ello, se dejarán instaladas trampas centinela durante todo el año para comprobar esta hipótesis.
—¿Será en algunas zonas concretas?
—Sí, se colocarán prioritariamente en las áreas con mayor densidad de población de serpientes. El objetivo es verificar si realmente han dejado de hibernar o si su letargo se ha reducido. Tratamos de anticiparnos y tener las trampas operativas cuando vuelvan a emerger tras el invierno.
—Otra novedad es que los particulares que capturen una culebra con una trampa propia podrán acudir a las instalaciones del COFIB en Ibiza para que los técnicos aniquilen al reptil. ¿Qué les ha motivado a introducir esta posibilidad?
—La colaboración ciudadana es fundamental en esta lucha. Sabemos que muchas personas tienen reparos a la hora de eutanasiar a un animal, especialmente si se trata de una serpiente que puede medir hasta dos metros. Por ello, les ofrecemos la posibilidad de entregarnos el ejemplar capturado en su trampa y serán nuestros técnicos del COFIB quienes se encarguen de su gestión de forma ética y segura.
—¿Están preocupados por la repercusión que en medios internacionales está teniendo la presencia de serpientes en Ibiza?
—La introducción de especies invasoras por acción humana es un fenómeno inherente a la globalización, pero siempre preocupante. Casos como el de las serpientes en Ibiza sirven como ejemplo para sensibilizar a la ciudadanía sobre los riesgos que conllevan ciertas prácticas. Es vital evitar acciones que puedan facilitar el establecimiento de especies exóticas invasoras, especialmente en ecosistemas tan frágiles como los insulares.
—En el puerto de Ibiza se hablaba de construir una zona de cuarentena para mercancías, aunque todavía no se habría creado. ¿Cómo entonces se puede limitar la entrada de determinados elementos que pueden introducir especies invasoras?
—La limitación está contemplada en el Decreto-ley 1/2023, de 30 de enero, que establece medidas extraordinarias para proteger la lagartija pitiusa y la balear. Sólo se permite la introducción de árboles ornamentales susceptibles de transportar ofidios entre el 1 de abril y el 15 de junio y entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre. Fuera de estos periodos será necesario cumplir al menos uno de los tres requisitos establecidos, entre ellos el seguimiento de una cuarentena. Por tanto, es una de las medidas autorizables, pero no la única.
—En lugares como los islotes ibicencos, ¿se está a tiempo de acabar con la invasión?
—La erradicación en los islotes es más factible debido a su menor superficie, aunque el acceso suele ser más complicado. Una vez detectada la presencia de reptiles, se realiza un trampeo intensivo para intentar su eliminación total. Sin embargo, esto no garantiza que no puedan recolonizar estos espacios en el futuro ya que las serpientes son capaces de nadar hasta ellos.
—Tienen previsto construir en breve en Ibiza hasta cuatro refugios para lagartijas.
—Así es. Vamos a crear cuatro refugios totalmente inaccesibles para las serpientes que funcionarán como reservorios de lagartijas. A estos espacios se trasladarán ejemplares criados ‘ex situ’ gracias al convenio con la Fundación Barcelona Zoo, así como otros capturados en la isla. El objetivo es asegurar la conservación de la especie en lugares libres de depredadores.
—¿Cómo cree que evolucionará su batalla contra las serpientes en las Pitiusas?. ¿Confían en reducir o incluso eliminar las poblaciones?
—La erradicación total de las serpientes en Ibiza, hoy por hoy, es inviable. Nuestro objetivo es reducir sus poblaciones a niveles compatibles con la supervivencia de las lagartijas y otras especies presa evitando alteraciones significativas en los ecosistemas. En Formentera, en cambio, sí contemplamos la posibilidad real de erradicación. Además, confiamos en que las lagartijas desarrollen mecanismos de defensa frente a las serpientes ya que actualmente no las identifican como depredadores. Esperamos que, con el tiempo, adopten conductas de escape ante su presencia.
ConcienciadoExacto,con mentes cerradas y opacas, es difícil, muy difícil,pero a la vez,son muy sujestionables,es fácil entrar en ellas y que se crean lo que uno quiere que se crean. Bueno,yo ,por mi parte, voy a dejarlo, por hoy,que mañana tengo un día algo ocupado, dejo por aquí a mi, mis otr@s yo,yos, Saludos y buenas noches a ud .o a mi otro yo .