En la calle Alzines, en el barrio de Platja d'en Bossa que depende del municipio de Ibiza, el consistorio de la capital ha presentado su nuevo plan de actuación para la limpieza de la ciudad. Este plan está enfocado en combatir la suciedad y acumulación de residuos en lo que denominan «puntos críticos», es decir, aquellos que a lo largo de la temporada estival soportan una mayor afluencia de personas, especialmente de carácter turístico, como pueda ser la propia Platja d'en Bossa, la zona de Talamanca o algunos puntos de ses Figueretes, entre otros.
El encargado de explicar estos refuerzos ha sido el concejal de Embellecimiento de Vila, Jordi Grivé, quien ha presentado las nuevas maquinarias que se disponen para este uso. Entre estas, destacan dos nuevas máquinas hidrolimpiadoras «que permiten una limpieza más profunda y eficiente de aceras y zonas pavimentadas, retirando manchas e incrustaciones difíciles» y una máquina decapadora de aceras «capaz de eliminar suciedad incrustada y restos de chicles con agua a alta presión y productos específicos», tal y como ha explicado Grivé.
Además de esta maquinaria, desde el Ayuntamiento también han anunciado la incorporación de 15 nuevos operarios de limpieza, que reforzarán una plantilla que crece durante la temporada estival y que supera ya de largo el centenar de personas.
Foto: Jésica López
Tanto la maquinaria como el nuevo personal harán especial hincapié en lo que desde el Ayuntamiento de Ibiza catalogan como puntos críticos, aquellos que «presentan mayor afluencia de gente durante el verano, lo que genera una presión elevada sobre el servicio de limpieza». Una de estas zonas es la del barrio de Platja d'en Bossa, en la que se ha intervenido durante la mañana de este jueves.
Sin embargo, Jordi Grivé ha querido hacer hincapié en que los medios que pueda poner a disposición el Ayuntamiento van a ser siempre insuficientes si estos no van acompañados de la colaboración ciudadana: «No todo puede resolverse con máquinas: la concienciación y el civismo son fundamentales». Es por ello por lo que ha visitado la carpa informativa instalada en la Asociación de Vecinos de Platja d'en Bossa, a escasos metros del lugar donde se ha realizado la jornada de limpieza.
Respecto a estas tareas de concienciación, también ha tratado lo importante que es para comercios y locales de la ciudad. Y es que son muchos los contenedores que se llenan durante el verano para indignación de los vecinos. «Tengo el móvil lleno de fotos de este tipo», asegura Grivé, muy consciente de la situación.
Es por ello por lo que el concejal de Embellecimiento de la ciudad recuerda que muchos comercios han de tener un servicio propio dadas sus características y no colapsar los contenedores que usa la ciudadanía. «Es una guerra en la que llevamos tiempo luchando», concluye el teniente de alcalde.
Aparte de la suciedad orgánica (que es abundante tanto cualitativa como cuantitativamente), también habría que limpiar otro tipo de mierda (metafóricamente hablando) más abundante, peligrosa y molesta. Me refiero a la cantidad de gentuza que anda por ahí suelta: macarras, ladrones, puteros, incluyendo el turismo de borrachera. Por otro lado, y refiriéndome a la mierda orgánica, antaño, cuando no habían todas estas máquinas modernas (que lo que hacen es ruido, gasto, contaminación y esparcir la mierda) y sí barrenderos con escoba, recogedor y carritos portabártulos, las calles estaban mucho más limpias, de forma mucho más económica, totalmente silenciosa y, sobre todo, se creaba mucho más empleo.