El centro de acogida Nazaret acogerá en los próximos días a tres madres con sus respectivos hijos menores que vivían en el asentamiento de Can Rova 2, en el municipio de Santa Eulària, cuyo desalojo definitivo ha tenido lugar este martes a partir de las 09.00 horas. Así lo ha confirmado el coordinador general de Cáritas Diocesana de Ibiza, Gustavo Gómez, quien ha precisado este martes a Periódico de Ibiza y Formentera que estas tres mujeres y sus hijos serán alojados de manera temporal en las instalaciones del centro Nazaret.
Según Gómez, se prevé que permanezcan durante un periodo corto, ya que el recurso está diseñado para estancias puntuales de días o, como máximo, algunas semanas, en función de la situación individual de cada familia. «Una vez se haya realizado una valoración más detallada por parte de las trabajadoras sociales, se analizará con cada una de ellas la mejor solución posible para estas personas, incluyendo la derivación a otros programas de la entidad si procede», ha indicado, resaltando que estas entradas han sido solicitadas desde los servicios sociales municipales. Este departamento ha articulado un dispositivo de atención social centrado especialmente en las familias con menores a su cargo, que ha permitido encontrar una solución provisional gracias a la coordinación entre este servicio y las entidades que operan en la isla.
Gracias a esta coordinación, según Gustavo Gómez, estas mujeres y sus hijos ocuparán las últimas habitaciones disponibles actualmente en este centro. «Nazaret estaba prácticamente lleno; quedaba alguna habitación, pero redistribuyendo algún espacio individual y juntando a algunas personas, se puede ganar espacio», apuntó. El asentamiento de Can Rova 2, ubicado en una zona rural del municipio, estaba ocupado por un total de 47 personas, según los últimos datos ofrecidos por el Ayuntamiento. Entre ellas se encontraban 11 menores repartidos entre siete parejas con hijos y una mujer sola con menores a su cargo. También residían allí 23 adultos sin cargas familiares, entre los que figuran nueve parejas, tres mujeres solas y dos hombres solos. A ellos se suman dos mujeres embarazadas y una persona con una enfermedad incapacitante, que requerirá seguimiento médico y social. Pese a la intervención municipal y el apoyo de entidades sociales, no existe una alternativa habitacional para la mayoría de los adultos desalojados, especialmente para aquellos que no tienen menores a su cargo. El desalojo de este martes se ha llevado a cabo con total normalidad, sin incidentes y sin resistencia por parte de las personas que residían en el asentamiento.
La mayoría ya conocía con antelación la fecha límite para abandonar el lugar que, en muchos casos, ha sido su hogar durante meses. El dispositivo ha contado con la participación de varios cuerpos y técnicos: efectivos de la Guardia Civil, un electricista para revisar posibles enganches ilegales y personal técnico de Medio Ambiente, que ha supervisado que no hubiera riesgos ni elementos contaminantes antes de iniciar la demolición con maquinaria pesada.
A vivir del cuento. España vaciada pidiendo familias pa no chapar coles y comercios. Y estos 4 lloros y a mamar del capellan con los impuestos de todos que la iglesia chupa del estado