El pasado jueves 31 de julio, en la playa de Talamanca del municipio de Ibiza, a las 18.00 horas, un hombre fue sorprendido in fragranti mientras intentaba robar un patinete con una cizalla. El autor del robo fue reducido por el socorrista Alejandro Parrillis, quien se mantuvo inmovilizándolo durante media hora hasta que llegó la Policía Nacional.
«Sinceramente, ese no es mi trabajo: lo hice por instinto y porque tengo la experiencia de muchos años como vigilante de seguridad y escolta de grandes grupos musicales de Argentina», explicó este sábado Alejandro en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera, que lleva seis temporadas como socorrista, los últimos años destinado precisamente en la playa de Talamanca.
Según relata, la intervención comenzó cuando un camarero le hizo señas desde la distancia: «Mientras estaba trabajando vi como un camarero me hacía señas con el dedo apuntando hacia esa esquina. Yo creí que se trataba de una pelea y fui a ver qué sucedía: me encontré con un hombre cortando la cadena de un patinete con una cizalla. Ya se lo estaba llevando cuando le dije que el patinete era mío, era mentira, y el chico trató de escapar. Pude agarrarlo e inmovilizarlo hasta que llegó la Policía».
El ladrón, un joven de origen argelino al que, según cuenta, no había visto antes, ofreció resistencia durante todo el forcejeo. «Tenía mucha fuerza y, aunque tuve ayuda, acabé con las muñecas agarrotadas y las piernas magulladas», explicó Alejandro, que tuvo que acudir a Urgencias y más tarde declarar en la comisaría. «No pude volver hasta más allá de las 21.00 horas».
El juicio rápido se celebró este mismo sábado. «He tenido que volver a perder tiempo de trabajo; menos mal que se han dado prisa», comentó resignado.
No es la primera intervención de Alejandro en situaciones conflictivas. «Hace tres o cuatro días, a las 08.00 horas, había una pareja brasileña que se estaba peleando y él empezó a golpearla. También tuve que reducirlo, pero este era más chiquitito y apenas forcejeó cuando lo inmovilicé [risas]».
Gracias a actuaciones como estas, Alejandro se ha ganado la admiración y el cariño de los vecinos del entorno, que lo han elogiado públicamente desde el perfil de la Asociación de Vecinos de Talamanca: «Alejandro, Alejandro. El mejor socorrista, vigilante que ha tenido Talamanca. Se preocupa de todo día y noche. Queremos agradecer el gran trabajo de nuestro socorrista Alejandro, que vigila nuestra querida Talamanca. Ayer por la tarde hubo ‘movida’ en la playa. Sorprendieron a un argelino cortando la cadena de un patinete atado. Se hizo cargo el socorrista Alejandro, lo redujo y lo tuvo inmovilizado en el suelo durante la media hora que tardó la Policía Nacional en llegar y llevárselo. Alejandro tuvo que ir a Urgencias por lesiones durante el forcejeo. Hace pocos días, a las 09.00 horas, una pareja de brasileños se estaban peleando con golpes, patadas e insultos. También en esta ocasión fue Alejandro quien mantuvo en el suelo al hombre hasta que llegase la policía. Tenemos suerte con Alejandro, que además de ser un experimentado socorrista, hace las labores de vigilante de nuestra playa. Gracias a su pasado como escolta de seguridad nos ayuda y resuelve problemas ajenos a su trabajo actual».
A pesar de que su labor no incluye la intervención en delitos o altercados violentos, la comunidad de Talamanca tiene claro que cuenta con un guardián inesperado que les cuida en su playa.
@ Joan, en este caso ya lo del "el pueblo salva al pueblo", lo dejamos para otro día? Por que mira que lo repetiste veces cuando la ocupación de San Antonio.