Que esta temporada estival en Ibiza, tradicionalmente la de los momentos de mayor facturación para mucha gente en la isla, está siendo extraña a nivel comercial es una opinión y un sentimiento compartido por muchos. Este parecer es la opinión mayoritaria entre un sector del taxi que, un año más, convive en la lucha contra la oferta ilegal, uno de los grandes campos de batalla del sector político de la isla, y unos constantes atascos que, en muchas ocasiones, dificultan su trabajo y, por ende, su facturación.
Para Lolo Ruiz, taxista del municipio de Vila y portavoz de Elite Corsaris, la temporada no está siendo mala, sino en niveles muy similares a los del año pasado. Aunque los inicios fueran algo lentos, la apertura de UNVRS cambió bastante el rumbo de esta, con una llegada de turistas cada vez más constantes. Sí que se ha notado, sin embargo, el cambio en el perfil de cliente, puesto que «desde hace unos años atrás es cada vez más joven, apenas hay turismo familiar como había antes, especialmente en el norte de la isla o en zonas como Santa Eulària». En esta desaparición del turismo familiar son muchos los que coinciden.
En cuanto a la oferta ilegal, asegura que cada vez hay más taxis piratas. Si bien asegura que esta presencia se ha reducido en el aeropuerto, debido a la presencia de los inspectores del Consell «los piratas han pasado de estar prácticamente a todas horas a estar solo a primera hora de la mañana y a la última de la noche». Esto no significa, sin embargo, que hayan desaparecido de la isla, sino que han partido hacia otros lugares «como playas o el ocio nocturno, especialmente en las entradas y salidas de las discotecas, que es cuando se forman más colas y los piratas aprovechan la alta demanda».
Además de esta oferta ilegal, plantea el gran tráfico, especialmente en el aeropuerto o en las entradas a Vila, como una de las grandes dificultades a las que se enfrentan para desarrollar su trabajo.
Más negativo con el devenir de la temporada es Toni Roig, presidente de la Federación Insular de Taxi de Ibiza, quien asegura que esta temporada, desde sus inicios «viene aportando niveles más bajos de demanda en el servicio de taxi». Estas bajadas se cuantifican en los meses de mayo y junio en un 40 y 30 por ciento respecto a otros años y de entre un 15 y un 10 por ciento en los meses de julio y agosto, en comparación con años anteriores.
Para entender esta bajada en la demanda, Roig señala directamente a la disminución de la clase media en la isla y de su tiempo de estancia en la isla, debido a «la propia línea que ha tomado la isla, con un tipo de turismo algo más exclusivo o selecto, peor que no genera esas supuestas expectativas de demanda en nuestro sector».
En cuanto a la competencia ilegal, un «problema habitual desde tiempos inmemoriales», tal y como lo define, Roig quiere resaltar el « trabajo, los avances y resultados en cifras». Aunque matiza que «los medios deberían aumentar y poder actuar simultáneamente en más puntos», apunta a que «en puntos clave como el aeropuerto se está haciendo una gran labor», para concluir que «la línea actual es buena, pero se debe seguir actuando».
Por su parte, Mariano Torres, presidente de la Asociación de Taxistas Autónomos de Vila, señala exactamente los mismos problemas que sus compañeros: la paulatina desaparición de la clase media «que son quienes al final utilizan el taxi como medio de transporte» o una incesante competencia desleal «que viene incluso de gente con licencia que no hace las cosas como debería de hacer», además de ese tráfico, tan habitual en las carreteras de la isla.
En cuanto a la primera de las cuestiones, apunta a que vienen menos tanto «familias con niños como turismo nacional», enfocándose todo cada vez más «en un turismo de ocio nocturno, con las discotecas como destino final, con lo que no se hacen tantos viajes ni a la playa como a los restaurantes». En cuanto a la competencia desleal, apunta a que «pese a los esfuerzos del Consell, estos cada vez son más, que se sitúan en cualquier punto de la isla, prácticamente a cualquier hora del día».
Julián Povedano, presidente de la asociación El Arca, hace hincapié en esa competencia que se produce de manera ilegal, desde los conocidos piratas, pero asegura incluso que se han encontrado «taxis de otros lugares, Barcelona concretamente, trabajando en la isla». En cuanto a los VTC, pide al Consell que se respete la normativa de 1/30 -según la cual se puede otorgar una licencia de VTC por cada 30 de taxis- ya que «todos tenemos un espacio en el mercado, pero respectando una convivencia».
Según Povedano, son varios los retos que tienen que afrontar, motivo por el cual reclama «una unión en el sector». Señala que, en parte, la falta de modernización de servicios, como puede ser radio taxi «hace que no crezcamos en servicios, sino en servicios que no llegamos a cumplir».
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