En plena celebración de las fiestas de Sant Bartomeu, el alcalde Marcos Serra (Sant Antoni, 1980) subraya la importancia de mantener vivas las tradiciones mientras se incorporan nuevas propuestas que conecten con generaciones más jóvenes. Al mismo tiempo, afronta el verano con la mirada puesta en la renovación del municipio. Su apuesta combina el respeto a las raíces culturales con proyectos de modernización urbana, la promoción de un turismo más familiar y de calidad, y la reconversión de espacios emblemáticos como el West End en motores culturales y sociales que refuercen la vida del municipio.
—¿Cómo definiría la esencia de estas fiestas?
—Las fiestas de Sant Bartomeu son el gran punto de encuentro del verano en Sant Antoni, unos días que todos esperamos con ilusión. Son momentos en los que tradición y modernidad se mezclan para ofrecer actividades para todas las edades, pensadas para que los vecinos y los que nos visitan se sientan parte de la celebración. En definitiva, son nuestra manera de fer poble y de compartir lo que somos.
—¿Cómo valora la nueva apuesta por el reguetón para las fiestas?
—Cada año intentamos que la programación evolucione y recoja los diferentes gustos que tenemos en el municipio. Queremos que todo el mundo encuentre propuestas que le motiven a participar, y en este sentido el reguetón está pensado sobre todo para los más jóvenes también tengan su espacio dentro de las fiestas.
Creemos que es positivo abrirnos a todos los estilos musicales para complementar la oferta más tradicional, porque eso hace que las fiestas sean más atractivas y participativas para todos. La clave está en mantener nuestras tradiciones, que son la esencia de Sant Bartomeu, pero a la vez sumar propuestas actuales que conecten con las nuevas generaciones.
—¿Qué le motivó a recuperar la ballada tradicional en la cueva de Santa Agnès?
—La idea vino de Sa Colla de Portmany y desde el Ayuntamiento no dudamos en apoyarla. Recuperar esta ballada es una manera de rendir homenaje a nuestras raíces. La ballada en la cueva conecta con nuestra historia y nos recuerda lo importante que es mantener vivas estas costumbres que nos definen como pueblo.
—Como cada año, la idea es ‘fer poble’,¿cree que la participación de los vecinos va a más?
—Sí, y eso nos enorgullece. Cada año vemos a más vecinos implicados, ya sea como público o participando en la programación. Las fiestas se han convertido no solo en diversión, sino también donde gente de todas las edades se unen y comparten el mismo sentimiento de pertenencia.
—¿Cómo avanza la reconversión del West End?
—El West End era una zona cada vez más degradada y teníamos claro que la mejor opción era apostar por un plan integral de reconversión. Hemos apostado por la cultura como motor para darle la vuelta a este espacio, y la intervención artística de Okuda San Miguel es un buen ejemplo: ha dado una nueva identidad a la zona y está atrayendo a familias y visitantes que disfrutan paseando durante el día en una zona dónde antes sólo tenía vida nocturna. A esta intervención artística hay que sumar la compra de una antigua casa en el centro del West End dónde queremos construir un nuevo espacio cultural.
El objetivo es claro: atraer a más familias y visitantes durante el día para dinamizar el comercio y la restauración. Muchos negocios ya nos han trasladado que empiezan a notar este cambio. Además, hemos puesto en marcha ayudas para la reconversión de locales y la mejora de fachadas, que están contribuyendo a dar un salto de calidad a la zona.
Y a todo esto hay que sumar una importante inversión pública que hemos hecho reformando las calles peatonales del entorno y el nuevo bulevar, un proyecto clave para conectar el Passeig de Ponent con el casco antiguo de forma peatonal. Con esta conexión queremos dar más vida al centro, reactivar comercios y restaurantes y convertir el West End en un espacio más amable, moderno y atractivo para todos.
Lo que está claro es que, para cambiar la zona, algo había que hacer y nadie podrá decir que no estamos apostando fuerte para reconvertir esta zona.
—¿Se está viendo un turismo de más calidad y familiar?
—Sí, y no lo decimos solo nosotros, también lo confirman los hoteleros y empresarios locales. En los últimos años hemos notado un cambio en el perfil del visitante: cada vez son más las familias que eligen Sant Antoni como destino vacacional. Esto, en parte, es debido a las potentes campañas turísticas que llevamos años haciendo para atraer un turismo más respetuoso y de más calidad y que tiene un impacto muy positivo porque aporta tranquilidad y fomenta la convivencia.
—¿Cómo va la temporada?
—En general, podemos decir que la temporada está siendo positiva. Los hoteleros y empresarios con los que hablamos nos transmiten buenas sensaciones. Es verdad que quizá no tenemos el mismo volumen de visitantes que en otros años, pero lo importante es que cada vez recibimos un turismo de mayor calidad.
Es cierto que todavía estamos en plena temporada y la valoración final la podremos hacer cuando termine el verano, pero las sensaciones que tenemos hasta ahora son buenas.
—¿Qué asunto le gustaría dejar resuelto antes de acabar el año?
—Tenemos varios proyectos en marcha, pero hay tres que me gustaría destacar porque son muy importantes para el municipio.
El primero es la inauguración de la Escoleta de Sant Rafel. Para nosotros es un proyecto clave porque supondrá un gran apoyo para las familias de la zona. Con esta escoleta facilitamos la conciliación, damos más oportunidades educativas a los más pequeños y reforzamos la vida social de Sant Rafel. El segundo proyecto es sacar la licitación para la remodelación del aparcamiento de Sant Rafel junto a la iglesia. No es un espacio nuevo, pero sí una mejora fundamental para ordenar y modernizar una zona que usan a diario vecinos y visitantes. Queremos que sea un aparcamiento más accesible, cómodo y seguro, que facilite la movilidad y ayude a dinamizar la actividad del pueblo.
Y en tercer lugar, queremos dejar lista la licitación para renovar las gradas del campo de fútbol de Sant Antoni de Portmany. El deporte es una parte esencial de nuestro municipio, y estas nuevas gradas permitirán ofrecer instalaciones más modernas y confortables, tanto para los jugadores como para el público.
—Han conseguido agilizar el departamento de urbanismo, avanzan los proyectos de embellecimiento. ¿Qué otros proyectos son ya una realidad?
—Desde el inicio de la legislatura nos marcamos un objetivo claro: invertir en obra pública y en embellecimiento para modernizar Sant Antoni y mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos. Y lo cierto es que ya se empiezan a ver muchos resultados.
Por ejemplo, hemos puesto en marcha el nuevo SATE para la policía local y Guardia Civil, que refuerza la seguridad y la atención al visitante, algo clave en un municipio turístico como el nuestro. También seguimos con la remodelación integral de calles del casco antiguo, como la de Bisbe Cardona, con el fin de embellecer el centro histórico, hacerlo más atractivo y accesible, y que vuelva a ser un espacio vivo para vecinos y visitantes.
Además, hemos finalizado el plan de embellecimiento del núcleo urbano de Sant Mateu, con actuaciones que han mejorado la movilidad y la imagen del pueblo. Y ya hemos iniciado el nuevo bulevar de Vara de Rey, que será un espacio peatonal pensado para conectar diferentes zonas del municipio, dar más vida a los comercios y convertirse en un lugar de encuentro para todos.
A todo esto hay que sumar la intervención artística de Okuda San Miguel, que ha cambiado por completo la imagen de una zona muy transitada y se ha convertido en un atractivo cultural y turístico.
Todo forma parte de una estrategia global para que Sant Antoni sea un municipio moderno, cuidado y acogedor, del que los vecinos se sientan orgullosos y al que los visitantes quieran volver.
—¿Cuáles son sus prioridades más urgentes para el final de la legislatura, en 2027?
—Una de nuestras prioridades más claras es la limpieza. Sabemos que es un servicio básico y esencial para la imagen y el día a día de Sant Antoni, y también somos conscientes de que la contrata actual está claramente infradotada y no responde a las necesidades reales del municipio. Sant Antoni se merece mucho más, y por eso estamos trabajando para que antes de que acabe la legislatura quede adjudicada la nueva contrata, ya que la actual caduca en noviembre de 2027.
La nueva concesión será mucho más ambiciosa: contemplará más maquinaria, más personal, más horas de trabajo y todos los recursos necesarios para garantizar un municipio cuidado, limpio y al nivel que Sant Antoni merece. Nuestro compromiso es que la limpieza deje de ser una preocupación y pase a ser un motivo de orgullo para todos.
* música a todo trapo para algunos pocos, 0 restricciones. Sonitec sin competencia la que por cierto son propietarios del 528 (gala night). En este pueblo trabajamos todos, pero unos pocos son el circulo selecto de este ayuntamiento. No nos funciona a la gente los blanqueamientos de este grupo selecto, con donaciones, sponsors...