La consellera de Bienestar Social de Ibiza, Carolina Escandell, consideró este miércoles que, en el caso de los menores migrantes abandonados en Ibiza por sus padres tras llegar en avión, deberían activarse los protocolos por abandono de menor y no los establecidos para niños y jóvenes que llegan ilegalmente a las islas a través de medios como puedan ser las pateras.
Escandell reiteró que, en estos sorprendentes casos, sólo puede referirse a «una perversión más del sistema de protección de menores, puesto que todo el circuito migratorio es una entrada directa a este sistema en el que, como Consells, no podemos decir nada».
La consellera de Bienestar Social de Ibiza explicó que los menores abandonados por sus padres nada más llegar en avión entran en este circuito a través de unos protocolos establecidos y a partir de ahí se inicia el protocolo de protección.
«No tenemos ninguna capacidad de maniobra», advirtió.
También se refirió a las nuevas casuísticas que han ido apareciendo en los últimos tiempos y que no existían cuando fue aprobada la Ley del menor. «Se sigue defendiendo desde el Gobierno que esto es un circuito de protección y nosotros consideramos que no. Son menores que entran en el sistema derivadas de una situación migratoria no gestionada», explicó la consellera.
Escandell lamentó que «cada día se complica más la situación», añadiéndose ahora a ello la picaresca de determinadas familias. Así se refirió a los recientes casos de menores que viajaron en avión hasta la isla junto a sus padres para ser después dejados completamente solos con indicaciones de ir a una comisaría. De inmediato, se abrió para estos jóvenes el circuito de protección.
Para la consellera, debería hablarse del abandono de un menor y, por tanto, preguntó por los motivos que llevan a no iniciar este protocolo. «No estamos hablando de una desprotección, sino de unos niños cuyos padres abandonan. No entendemos nada», reiteró.
Desde el Consell d’Eivissa recordaron que recientemente se han detectado dos casos y advirtieron de la posibilidad de que este fenómeno sea cada vez más habitual y colapse, más si cabe, los servicios de tutela del Consell. Los menores, en el caso de Ibiza, estaban cerca de la mayoría de edad, por lo que no se descarta que al cumplir los 18 años soliciten la reunificación familiar.
«El Consell está obligado por ley a continuar con el procedimiento de protección de menores y no puede adoptar en esto ninguna medida», concluyó.
No se entiende.