Aportar una visión transversal al sector turístico. Este es el gran objetivo que se ha propuesto el encuentro HIC Summit, según asegura su fundador, Óscar Caro. Para dicho objetivo, en esta séptima edición, se han organizado tres jornadas diferentes, enfocadas en la gastronomía, la recuperación de los océanos y el papel de la ciencia para la regeneración.
Para Caro, cada vez existe un rechazo mayor al turismo «por masificación y otros factores», por lo cual hay que apostar por otros modelos «en los que se apueste por lo regenerativo».
Como ejemplo de ello ha señalado a los chefs que han acudido a la primera de las jornadas, la enfocada a la gastronomía: «son gente con Estrella Michelín que tiene su restaurante en pueblos, cuando la tendencia es llevar este tipo de restaurantes al centro de las ciudades. Esta es una de las cosas que queremos reivindicar, el darle el valor a esos pueblos», apunta Caro.
Dentro del actual modelo turístico, asegura el fundador de este foro, todavía quedan muchas cosas por mejorar. «Lo primer, trabajar todos más unidos en lugar de tan individualizados. En segundo lugar entender el turismo como algo de valor añadido. No se están realizando actividades como se hace en otros lugares, como el Caribe, donde la propia actividad turística es colaborar en la conservación del fondo marino. Por último, apostar por el talento y el emprendimiento propio de nuestra isla».
En cuanto a la gastronomía, Caro señala la importancia de «dar el valor que se merecen a todos esos agricultores, a esos pescadores, a todos quienes conforman esa cadena de valor que dan sentido y que, aunque la gente no vea, son tan importantes para crear un plato de Estrella Michelin».
Los chefs
Randy Siles (Costa Rica), Joan Capilla (Cataluña) y Xune Andrade (Asturias) son tres de los expertos que han participado en el encuentro como profesionales de la materia. El primero de ellos ha explicado que «a través de la gastronomía se cuenta qué es el país, su historia y su cultura a través del producto. Los cocineros ponemos el toque final, pero lo importante es la identidad del producto, y sus productores.
Capilla ha asegura que la cocina «es un elemento cultural, en el que los cocineros tenemos un deber en el que la gente sepa que detrás de un plato, hay un producto, con un productor, que tiene una historia y una familia detrás.
Por último, Andrade señala que «tenemos que aprovechar nuestro altavoz para dar a conocer razas autóctonas, productores pequeños o locales para impulsar economías muy pequeñas. Es nuestra manera de aportar nuestro grano de arena.
Todos ellos coinciden en que el valor gastronómico de la isla de Ibiza puede seguir potenciándose «no solo con los productos más nobles» sino con todo aquello que ofrece el campo y el mar del entorno, tal y como asegura Capilla.
no es lo mismo plantar un restaurante de estrella Michelin en un pueblo perdido, al que puede darle un empujón, que plantarlo en Ibiza, si lo plantas en Ibiza el empujón se lo da la isla al restaurante. De ahí que tengamos restaurantes mediocres a precio de restaurantes de alta cocina. Lo que tendría que hacer la restauración de la isla es adaptar los precios a la calidad que ofrecen y dejar de inventar.