El pasado viernes un vecino de Es Viver entraba en su coche y se sorprendía al encontrarse una cajetilla de tabaco en el asiento de copiloto que no era suya. Tras ello, comprobaba que todas sus pertenencias estaban tiradas en la parte baja del vehículo. Le habían vuelto a entrar al coche a robar, por segunda vez en menos de una semana, pero en esta ocasión, el ladrón se había dejado una cajetilla de tabaco y un pendiente.
Este vecino le mandó una foto a su madre, que también vive en la zona de Es Viver, enseñándole que le habían entrado a robar y lo que el ladrón había olvidado. Una enorme casualidad hizo que la madre reconociera los objetos como suyos. Y es que esa misma mañana la madre, al entrar a su vehículo, también había visto como le habían entrado a robar esa misma noche. El ladrón, que entró a ambos vehículos, había dejado lo que cogió del coche de la madre en el vehículo del hijo.
Aunque esto pueda parecer anecdótico, constata una realidad que se ha convertido en una realidad para los vecinos de Es Viver y Ses Figueretes. A esa misma madre le forzaron la ventanilla, que no terminaba de cerrar precisamente porque se la habían forzado en otra ocasión para entrar en su vehículo.
En esa primera ocasión en la que le forzaron el vehículo, en las navidades de 2023, le robaron los regalos de reyes que había comprado para sus familiares, además de inventario de su trabajo. Desde entonces acostumbra a no dejar nada de valor en el interior del vehículo. «Sin embargo, me han entrado para robar hasta las monedas de la zona azul o una cajetilla de tabaco». Son ya cinco las veces que han forzado su vehículo.
Pero estos robos no se limitan solo al interior de los vehículos, sino que como denuncia otra vecina, hace apenas cuatro días le robaron el faro izquierdo de su vehículo, en esa misma zona. Esa era la primera vez que le sustraían una parte del vehículo, pero la segunda que le robaban. En la anterior ocasión le sustrajeron un bolso nuevo que tenía en el maletero del coche.
La lista de vecinos a los que se les han entrado en su vehículo en apenas cuestión de días es larga. A M. le entraron el sábado pasado, aunque no le robaron nada porque «no tenía nada de valor» se encontró con los enseres de su coche completamente revueltos y por el suelo. Algo menos de suerte tuvo J., al que le sustrajeron unos auriculares que olvidó en el coche.
Los robos en cuestión se han producido en las manzanas comprendidas entre el carrer Quartó de Portmany, la Avinguda de Sant Jordi y el carrer de la sindicalista Margalida Roig. En esa zona hay dos parkings disuasorios con escasa iluminación, aunque en ocasiones estos hurtos se suceden con los vehículos aparcados en esas mismas calles.
Preguntados por el hecho, desde el Ayuntamiento de Ibiza aluden a que los considerados como «delitos de fuerza», son competencia de la Policía Nacional, y no de la Local. Por ello, y al ser preguntados por este rotativo, desde el cuerpo aseguran que «tenemos constancia de denuncias por robo con fuerza en vehículos en las últimas fechas en la zona Es Viver y Ses Figueretes y el grupo de UDEV -Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta- está investigando estos hechos». Sin embargo, no han facilitado ni datos ni estadísticas sobre estas denuncias, ni si ha habido alguna persona detenida por estos robos.
A este respecto, desde la Asociación de Vecinos de Ses Figueretes han preferido no dar declaraciones, puesto que consideran que es un asunto que corresponde «más al barrio de Es Viver que a Ses Figueretes», por la zona en la que han sucedido. El barrio de Es Viver, por su parte, no cuenta con una asociación vecinal activa a día de hoy.
Según ha podido saber este periódico, la Policía Local de Ibiza tiene constancia de varios de estos casos y se ha identificado a dos sospechosos, detenidos y puestos en libertado, por casos similares.
El problema siempre es el mismo. Unas leyes de m.... que están hechas para proteger al delincuente. Si cuando los pillan se pasaran una buena temporada en una mazmorra (no en un hotel de 5 estrellas) se lo pensarían dos veces antes de delinquir