El obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas, protagonizó ayer el último Bona nit Pitiüses del 2025 cuando se cumplen cuatro años de su ordenación episcopal. «Lo asumí con una responsabilidad muy grande. Estos cuatro años me han pasado volando y aquel día fue de mucha alegría. Estábamos aún en pandemia y teníamos que llevar mascarilla. Fue un acto inolvidable para mí y para mucha gente», recordó ayer Vicent Ribas.
Una ceremonia que se celebró en el Recinto Ferial y a la que asistieron alrededor de dos mil personas. «Yo había pensado en la Catedral, pero unos amigos me aconsejaron que se hiciera en un sitio en el que cupiera más gente», apuntó el obispo.
Vicent Ribas reveló que el primer año como obispo «para mí no fue fácil: pensaba que había personas más capacitadas que yo para llevar a cabo este trabajo. Yo siempre he aceptado lo que me han ido pidiendo, es nuestra misión, pero el primer año fue muy duro para mí».
No obstante, el obispo de Ibiza ha podido constatar en estos cuatro años que «donde yo no llego ya llega Dios».
Foto: Irene Arango
Para Vicent Ribas, el reto más importante que afronta la Iglesia es «la gran secularización» en Occidente. En este sentido, el obispo de Ibiza destacó las visitas pastorales que ha llevado a cabo a todas las parroquias de las Pitiusas y que ha calificado como «la experiencia más enriquecedora de estos cuatro años».
«En estos cuatro años he podido constatar que donde yo no llego, llega Dios»
De este contacto con las personas que conforman las distintas parroquias, Vicent Ribas extrae que «a la gente le preocupa mucho este alejamiento que hay. Es como una ruptura, una cadena con un eslabón que se abre. Es verdad que hay mucha gente comprometida en todas las parroquias, que ama a la Iglesia, que vive con fe. Pero antes éramos todos y ahora es un grupo. Un grupo que, a veces, es muy pequeño».
«Y la gente mayor se pregunta por qué no han sabido transmitir la forma en la que ellos han vivido», añadió Vicent Ribas.
El obispo de Ibiza también se refirió al papel de la Iglesia en nuestros días y a la vinculación de la gente con ella. «En la Iglesia hay gente que se equivoca, que tiene pecados. Hay quienes piensan que la Iglesia solo son los sacerdotes y las monjas, pero todos formamos parte de ella. Y claro, hay quienes no actúan como debería actuar un miembro de la iglesia, un cristiano», comentó Ribas.
El obispo de Ibiza señaló que para él la Iglesia «la tengo por mi madre. De ella lo he recibido todo aunque haya tenido equivocaciones y mi lema episcopal lo cogí del padre Palau: ‘Vivo y viviré por la Iglesia’. La quiero como es aunque a veces haya gente que no se porta como debería».
«A la Iglesia la tengo como a mi madre y la quiero como es aunque a veces haya gente que no se porta como debería»
Cuestionado por si están en peligro los valores occidentales ante la progresiva islamización de Europa, Vicent Ribas dijo que «si nosotros tenemos bien claro lo que somos, no hay peligro de nada. Yo comparo ser cristiano con el mástil de un barco: si el barco tiene un buen mástil se van atando todas las velas y navega hacia adelante. Nosotros tenemos que estar bien convencidos de nuestros valores y creencias».
Cáritas
Vicent Ribas también habló de la labor de Cáritas, la entidad social de la Iglesia que este año ha atendido en Ibiza a 3.000 personas, de las 500 son españoles. «Muchos de los inmigrantes que tenemos no tienen papeles. Para nosotros, los pobres son el centro de la vida de la Iglesia».
Para el obispo de Ibiza, el mensaje del Evangelio tiene que «transformar el corazón de las personas. En aquel que viene yo no veo un peligro sino un hermano que huye de una situación precaria, de pobreza».
Además, Cáritas ofrece 80 menús diarios a gente sin recursos. En este sentido, Vicent Ribas reclamó a las administraciones públicas «más agilidad a la hora de tramitar las ayudas».
El obispo de Ibiza también se refirió a la polémica surgida por las manifestaciones del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, sobre la actualidad política estatal: «La salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos», apuntó Argüello. «Creo que nosotros, como todo ciudadano y como Iglesia, tenemos que decir lo que creemos conveniente en cada momento. Las declaraciones de Argüello son impecables: remiten a la Constitución y dice que en esta situación cómo se tendría que actuar», apuntó ayer Ribas.
Por último, el obispo de Ibiza espera que en 2026 se lleve a cabo la beatificación de los 21 sacerdotes de Ibiza asesinados al inicio de la Guerra Civil.
Qué opina el Obispo que sus amigos del PP han montado la Navidad más nihilista y atea de la historia de Vila? Mucha purpurina, mucha pluma, muchas luces pero ni una sola referencia al nacimiento de Jesús y el cristianismo. Hipócrita.