Unas 25 personas usuarias de los servicios de Cruz Roja participaron este jueves 1 de enero en una cena solidaria de Año Nuevo organizada por la entidad en Ibiza, una iniciativa que se repite por tercer año consecutivo y que busca ofrecer algo más que una comida caliente a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad social.
La cena fue preparada por el food truck Sa Trugeta, que ofreció a los asistentes distintos platos como perritos calientes, hamburguesas y otras elaboraciones calientes, en un ambiente distendido y festivo donde hubo quien se animó a echarse unos bailes. Entre las personas que colaboraron como voluntarias se encontraba la directora insular de Bienestar Social del Consell de Ibiza, Marilina Boned, que participó en la actividad como una voluntaria más.
Entre las personas asistentes se encontraba Carolina, usuaria de los servicios de Cruz Roja, quien valoró muy positivamente la iniciativa: «Me parece excelente esta iniciativa, se agradece que nos tengan en cuenta a quienes vemos la vida desde un punto de vista tan distinto».
Carolina explicó que muchas de las personas que se encuentran en esta situación lo están por la dificultad de acceder a una vivienda: «La mayoría de los que estamos aquí y nos encontramos en esta situación es debido a circunstancias como, principalmente, la dificultad a la hora de conseguir una vivienda accesible. Unos duermen en bancos, otros en coches, algunos en autocaravanas…».
Residente en la isla desde hace más de cinco años, relató que su situación se agravó el pasado verano: «Llevo algo más de cinco años en Ibiza, pero me he visto en esta situación desde el pasado julio, cuando me vi durmiendo en un banco debido a los precios abusivos de las habitaciones en Ibiza».
Sobre el apoyo recibido, destacó que «Cruz Roja me ha supuesto una ayuda enorme: no solo ayudan a base de alimentos, también ofrecen otros servicios necesarios como el acceso a duchas». Actualmente, explicó, «por el momento tengo que dormir en mi coche y estoy a la espera de ver si la vivienda baja un poco y puedo acceder a un lugar digno».
A pesar de la dureza de estas fechas, Carolina subrayó el valor humano de encuentros como este: «Aunque estos días festivos se echa de menos a la familia que está lejos, este tipo de actividades, los compañeros y, sobre todo, los voluntarios hacen que estas fechas sean más llevaderas». De cara al nuevo año, resumió su deseo con claridad: «Para este 2026 deseo mucha salud, trabajo ¡y vivienda!».
Desde el equipo de voluntariado, Michelle Martínez recordó que el trabajo de Cruz Roja se mantiene durante todo el año: «Esta noche es una celebración especial, pero a diario mantenemos el contacto con los usuarios desde nuestro furgón, repartiendo mantas y comida, además del servicio de duchas».
Añadió que el acompañamiento va más allá de la atención básica: «El contacto va más allá de repartir comida, también hablamos con ellos, lo que nos permite un contacto más íntimo para conocer mejor sus necesidades». Para los usuarios, señaló, «noches como esta son muy especiales; el agradecimiento por una noche distinta como esta queda grabado durante el tiempo».
Por su parte, la coordinadora de Cruz Roja en Ibiza y Formentera, Mari Castaño, explicó que «este es el tercer año que celebramos esta cena especial para dar la bienvenida al año nuevo junto a las personas con las que compartimos el día a día de todo el año».
Castaño destacó también el valor interno de la iniciativa: «Es un día especial para los usuarios, pero también para los voluntarios: esta noche nos juntamos también la mayoría para celebrar que lo que hacemos funciona y la satisfacción personal que sentimos».