La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) criticó ayer que el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, limitara a 63 el número de migrantes fallecidos en la ruta balear, cuando la ONG Caminando Fronteras habla de centenares de muertos.
«Lo que no se puede es obviar la peligrosidad que tiene la ruta balear debido a las condiciones en las que están viajando estas personas. Un sólo cadáver ya es un precio demasiado alto», señalaron desde Jucil.
La asociación lamentó que, ante la potencial cifra de cadáveres que se han cobrado los trayectos entre las islas y Argelia, desde el Gobierno realicen estos cálculos.
En relación al nuevo año y a la crisis migratoria, Jucil auguró que el problema seguirá aumentando, visto que en los últimos meses este fenómeno ha ido in crescendo. «Se puede establecer una relación y, a medida que se reduce la llegada de pateras en otros puntos como Canarias o Italia, aumenta aquí puesto que los migrantes buscan nuevas rutas para llegar a Europa y la balear es ahora mismo la que está en auge. Si no se hace un trabajo serio en origen, sólo seguiremos creciendo», lamentaron.
Las cifras
Cabe recordar que el pasado año más de 7.300 migrantes llegaron a las costas de Baleares a bordo de unas 400 pateras, alcanzando así un récord histórico tanto de personas arribadas como de desaparecidas en la ruta argelina.
El número de migrantes llegados en 2025 (7.321) fue un 24,5% superior al registrado el año anterior. Por islas, fueron interceptadas 2.683 personas migrantes irregulares en Formentera; 482 en Ibiza; 4.029 en Mallorca y 11 en Menorca.
El aumento de llegadas irregulares de migrantes a Baleares contrasta con la tendencia decreciente en el conjunto de España, donde se registraron el pasado año un total de 35.935 llegadas de personas en situación irregular por vía marítima y terrestre, un 40,4% menos que en 2024.
Un informe de la ONG Caminando Fronteras destacó, además, un cambio en el perfil de los migrantes que transitan por esta ruta, pasando de ser eminentemente argelinos a registrar un aumento de personas procedentes de Somalia, Sudán y Sudán del Sur.
Sin querer entrar a valorar la guerra de cifras en un tema tan delicado como la muerte de migrantes, el CEP (Confederación Española de Policía) lamentó que el nuevo año comienza tal como acabó 2025: mal y sin recursos, tanto materiales como humanos, para atender la llegada de migrantes.
«Faltan también muchos policías para atender los nuevos retos en Baleares en cuanto a delincuencia y no vemos que se estén planteando soluciones ni medidas que vayan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos si hablamos de orden público», advirtieron desde el CEP.
Cae la ruta canaria
Un total de 36.775 migrantes llegaron de forma irregular a España en 2025, lo que supone una caída del 42,6 % en relación al 2024 gracias a un desplome en el caso de las Islas Canarias del 62%, aunque las Baleares han recibido a un 24,5 % más de personas que en el año anterior.
Son datos del último balance sobre inmigración irregular relativo a 2025 del Ministerio del Interior, publicado este viernes, que recoge la llegada de 36.775 migrantes por vía irregular frente a los 64.019 de 2024, un año que batió récords de entradas por mar y por la ruta canaria.
La gran mayoría de entradas por vía irregular (un total de 32.925) han sido por mar, a bordo de 1.235 pateras o cayucos, frente a los 1.810 embarcaciones precarias que arribaron en 2024.
Las llegadas irregulares representan solo un 6 % del total de entradas de personas extranjeras al país y muchas de las que arriban de esta forma son solicitantes de protección internacional que huyen de conflictos, persecución, violencia o graves violaciones de derechos humanos en sus países.
Según el último informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), entre 70 y el 80 % de las personas que arribaron al país en cayuco o patera en 2024 pidió asilo en España por alguno de estos motivos.
Las Islas Canarias han cerrado el año con 17.788 migrantes llegados irregularmente a sus costas, una cifra alta para esta ruta pero que poco tiene que ver con los dos récords consecutivos de 2023 y 2024, con 39.910 y 46.843 personas, respectivamente.
A lo largo de 2025, han arribado al archipiélago 263 embarcaciones frente a las 692 registradas el año anterior.
De nuevo la presión se ha volcado, sobre todo, en El Hierro, que ha concentrado en torno al 60 % de las llegadas: en torno a 10.600 personas, casi tantas como habitantes tiene la isla (11.993).
La caída del 62 % en las llegadas por la ruta canaria este 2025 se atribuye a los esfuerzos por controlar las salidas tras sus recientes acuerdos con la UE y España de los gobiernos de Marruecos, Mauritania y Senegal, los tres países que en el último quinquenio más pateras y cayucos «enviaban» a las islas.
Según datos de ACNUR, la mayoría de las personas que han llegado a España por esta ruta proceden de Mali (36,8 %), Senegal (25 %) y Guinea (11,7 %).
La canaria es considerada una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo y los últimos datos de ACNUR hablan de 416 personas muertas o desaparecidas este año hasta el pasado 30 de noviembre, una cifra que la ONG Caminando Fronteras eleva a 1.906 víctimas en todo 2025.En paralelo, mientras caen las llegadas a Canarias aumentan un 24,5% en Baleares. En cuanto a una posible reorientación de los flujos de la ruta canaria a la balear, lo cierto es que mientras que la primera la utilizan mayoritariamente refugiados de Mali y migrantes de Senegal, la segunda la toman personas argelinas y marroquíes, en tanto que apenas un millar de malienses han cruzado a España por el Mediterráneo.
Si ha habido alguna transferencia, probablemente sea de migrantes marroquíes, que en 2020 y 2021 llegaron a representar más del 50 % de los flujos a Canarias y hoy suponen alrededor del 11%.
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