Vicent Marí, presidente del Consell d’Eivissa, ha descartado la posibilidad de construir y gestionar una residencia destinada al alojamiento de los menores extranjeros que llegan a la isla y que han de ser tutelados por la institución. En estos momentos, el Consell tiene la tutela de 110 de estos menores, a los que debe sumar otro centenar de niños y adolescentes de Ibiza.
Para Marí, «el problema está en normalizar que Ibiza tiene que ser destino de inmigración irregular». Si esto sucediera, ha añadido en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera, significaría que el Consell se ha dado «por vencido». «Yo me resisto a pensar que tengan que seguir llegando pateras e inmigrantes de manera irregular», ha afirmado, «y confío en que el Gobierno, en algún momento o cuando cambie, hará algo y blindará las fronteras«.
Como presidente insular, Marí lleva meses advirtiendo que la institución no puede asumir la tutela de tantos menores extranjeros llegados a bordo de las pateras. Al ritmo actual, ha advertido, los servicios de protección de menores del Consell «pueden colapsar». Y es que, ha recordado, «no hay personal, no hay capacidad, no hay espacio para atenderlos ni para darles el trato digno que merecen».
«No podemos seguir con una inmigración indiscriminada porque no hay medios para atender a toda esta avalancha», ha subrayado, «el problema no es solo de Ibiza o de España. Es un problema a nivel europeo y es necesario hacer políticas migratorias serias y contundentes. Insisto, hay que blindar nuestras fronteras. Aquí no puede entrar cualquiera sin saber quién es ni a qué viene».
Vicent Marí ha recordado que el Consell está obligado a tutelar a estos menores porque es su responsabilidad y a pesar no tener competencias en materia de inmigración. Pero también ha señalado que es también «obligación» de la institución denunciar la situación en la que se encuentran sus servicios debido a estas avalanchas migratorias y a la falta de acciones por parte del Gobierno del socialista Pedro Sánchez: «Mientras tengamos la responsabilidad de su tutela, la tenemos que ejercer. Pero también tenemos la obligación de reclamar y de decir que no estamos de acuerdo con este tipo de políticas. Más allá de eso, poco margen nos queda más que ser reiterativos, insistentes y denunciar esta dejadez».
Una dejadez estatal que, ha recordado, afecta también a los cuerpos y fuerzas de seguridad y a los juzgados, eslabones de la cadena que es necesario activar cada vez que se detecta que una patera ha llegado a las costas de Ibiza. Marí, además, ha vuelto a mostrar su apoyo al personal del servicio de menores insular, del que ha dicho que ha de felicitar «por su profesionalidad y por su dedicación» a pesar de que «está desbordado». Una situación que, ha lamentado, «afecta a su día a día y a su vocación, que se desmorona cuando ven que están en esta situación y que no pueden más porque el problema está llegando a un punto límite».