El director general de Inmigración del Govern balear, Manuel Pavón, también pone el foco en el ámbito humanitario y en el número de personas fallecidas en el Mediterráneo. «La ONG Caminando Fronteras ha cifrado en alrededor de 1.000 las muertes registradas en las costas baleares, una cifra muy superior a la reconocida oficialmente por la Delegación del Gobierno, que habla de 63 personas», precisa. Para el Govern, más allá de las discrepancias estadísticas, «una sola muerte ya es suficiente» para considerar la situación inaceptable. «El Mediterráneo se está convirtiendo en un auténtico cementerio», advierte e insiste en la necesidad de reforzar los dispositivos de prevención y salvamento para evitar nuevas tragedias humanas.
En esta línea, según Pavón, uno de los puntos que más preocupa al Govern es la situación de los menores migrantes no acompañados. Baleares acoge actualmente a unos 750 menores, de los cuales alrededor de 300 son de origen argelino. El Ejecutivo sostiene que el sistema de protección está desbordado, sin recursos humanos suficientes, con falta de profesionales especializados y sin instalaciones adecuadas para atender a los menores en condiciones dignas. A esta presión se suma, según el Govern, la obligación de acoger a menores procedentes de Canarias dentro del sistema estatal de reparto, sin que se tenga en cuenta la saturación que ya sufren las islas. El Ejecutivo balear reclama que Baleares no quede excluida de los criterios de redistribución y que se escuche tanto a la administración autonómica como a los profesionales que trabajan en el ámbito de la protección de menores.
Colapso
Pavón considera que el consenso entre trabajadores sociales, fuerzas y cuerpos de seguridad y organizaciones sociales a la hora de denunciar el colapso del sistema es una señal clara de que la situación requiere decisiones urgentes. «Ocultar la realidad no sirve de nada», insisten desde el Ejecutivo. Entre las medidas reclamadas, el Govern balear vuelve a exigir el despliegue efectivo de la agencia europea Frontex en Baleares. Aunque la Delegación del Gobierno ha asegurado en varias ocasiones que Frontex ya está operando en las islas, el Ejecutivo autonómico sostiene que esta afirmación ha sido desmentida por la propia agencia europea en un comunicado oficial. En este sentido, el Govern ha solicitado acceso a las hojas de vuelo para comprobar la actividad real de Frontex en el archipiélago, una información que, según asegura Pavón, no se les ha facilitado.
Asimismo, el Govern reclama un refuerzo urgente de medios humanos y materiales para la Policía Nacional y la Guardia Civil, cuyos representantes han advertido públicamente de que no cuentan con capacidad suficiente para hacer frente a las continuas llegadas de pateras. Por último, el Ejecutivo balear aboga por una política migratoria alineada con la Unión Europea y recuerda que existe un Pacto Europeo de Migración y Asilo del que España se ha desmarcado. A juicio del Govern, la gestión de la inmigración irregular «debe abordarse desde una perspectiva europea y mediante acuerdos internacionales» con los países de origen, especialmente Argelia. «El problema está identificado y la realidad es evidente», concluyen desde el Govern, que reclama al Gobierno central que asuma la situación y adopte medidas inmediatas para evitar que Baleares siga soportando en solitario las consecuencias de una crisis migratoria que consideran estructural.
Las ongs son complices de la mafia migratoria, ni un centimo mas me van a robar