El grupo ecologista GEN-GOB ha presentado formalmente alegaciones contra las Normas Provisionales de Planeamiento (NPP) para el municipio de Sant Josep de sa Talaia. La entidad pide la suspensión total e indefinida del planeamiento en lo que respecta a nuevos usos residenciales y turísticos, argumentando razones de interés público.
«Durante décadas, el municipio de Sant Josep de sa Talaia ha sido escenario de una intensa especulación urbanística, una práctica que el Artículo 47 de la Constitución Española insta a los poderes públicos a evitar», lamenta el grupo ecologista. Desde el auge del turismo, los sucesivos responsables políticos han «permitido, tolerado e incluso, en ocasiones, alentado diversas agresiones al territorio». Según GEN-GOB, estas acciones han generado una variedad de problemas ambientales, sociales y económicos para la población local.
La grave y descontrolada presión urbanística y turística, junto con el fomento activo de la especulación y la casi inexistente disciplina urbanística, ha provocado el agotamiento de los recursos hídricos. Además, ha resultado en la existencia de miles de viviendas vacías y la imposibilidad para la mayoría de la población residente de acceder a una vivienda digna, o de lograr una diversificación económica y soberanía alimentaria, «al haberse otorgado al campo el estatus de suelo urbanizable de facto», sentencia la entidad. Por todo ello, el grupo ecologista pone de manifiesto la urgencia y necesidad deactuar para revertir esta situación, en la medida de lo posible, como única garantía de futuro.
Las NPP, aprobadas inicialmente por el Consell Insular de Ibiza, según el GEN-GOB, eluden esta obligación fundamental. Aunque la suspensión del planeamiento existente es un paso necesario, su alcance en este caso se considera insuficiente. Además, este nuevo planeamiento temporal, «lejos de solucionar la problemática, la agrava», ya que, de desarrollarse, permitiría a un municipio con escasez de agua y graves problemas de conservación de la biodiversidad duplicar el número de habitantes. Esto se debe al incremento permitido en suelos urbanos respecto al actual, y a que el suelo rústico no se ve afectado por la suspensión, a pesar de la grave presión urbanística que desvirtúa su función agraria y su papel en la conservación ambiental.
Limitación estructural de los recursos hídricos
El documento de las NPP reconoce explícitamente la limitación estructural de los recursos hídricos del municipio y de la isla, destacando la presión sobre los acuíferos. Asimismo, se alinea con el principio teórico de no incrementar significativamente la demanda de agua, vinculando el desarrollo urbanístico a la consolidación de suelo ya urbanizado y a la reducción o contención del crecimiento residencial. Sin embargo, el GEN-GOB critica que, a pesar de ser una obviedad conocida, esto se queda en»mera retórica sin la solvencia técnica que debería tener un documento ambiental».
En la práctica, la organización ecologista señala varias deficiencias. No se aporta una cuantificación detallada de la demanda hídrica futura asociada a las NPP (en m³/año), ni se presentan escenarios comparativos con la situación actual. La justificación de la suficiencia de recursos se realiza de manera cualitativa, sin balances hídricos detallados y reales, ni referencias a la capacidad real de suministro en episodios de sequía. Tampoco se concreta cómo se garantizará el abastecimiento en caso de sobrecarga estacional, como la generada por el turismo, o ante fallos o limitaciones en la producción de agua desalinizada.
Infraestructuras de depuración
Otro de los problemas recurrentes en Sant Josep es el déficit constatado en la cantidad y calidad de las infraestructuras de depuración de aguas residuales. A pesar de ello, el documento en tramitación prevé un incremento de población del 50 % respecto a la existente, y esto solo contando suelos urbanos y urbanizables. El GEN-GOB lamenta que no se analice con detalle la capacidad real de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), tanto la actual como la futura. No se indica el porcentaje de ocupación, ni se evalúa la capacidad en picos de población estacional. Además, no se concretan las inversiones necesarias en ampliación o mejora, ni los calendarios de ejecución de estas infraestructuras.
La reutilización de agua depurada, una medida que el GEN-GOB ya exigió que se incorporara al Plan Territorial Insular (PTI) en 2004, se menciona como objetivo en las NPP. No obstante, esta mención no presenta detalles sobre las redes de distribución de agua regenerada y de compromisos de ejecución vinculantes. En definitiva, las infraestructuras existentes no pueden asumir las necesidades actuales, pero no se contempla su adecuación antes de permitir nuevos desarrollos urbanísticos, ni se evalúan las implicaciones ambientales de estas infraestructuras.
Acuíferos sobreexplotados
Por todo ello, el GEN-GOB concluye que la afirmación de no incremento poblacional es «meramente argumentativa» y «no se corresponde con la realidad».
El contexto es ampliamente conocido y reconocido incluso por el propio documento. El municipio de Sant Josep presenta acuíferos sobreexplotados y una dependencia estructural de la desalación y las conexiones supramunicipales. Además, muestra una vulnerabilidad extrema a las sequías y una fuerte presión estacional que ya lleva el sistema por encima de sus límites.
El aumento poblacional del 50 % sobre el total actual, únicamente contando suelos urbanos, no puede considerarse «del mismo orden de magnitud», «no significativo» ni «asumible con infraestructuras existentes». Se trata de impactos estructurales, no menores ni provisionales.
Uso urbanístico en suelo rústico
La organización ecologista también critica la ausencia de suspensión del uso urbanístico en suelo rústico, lo que mantiene y agrava la presión urbanística. Las Normas Provisionales de Planeamiento presentadas no afectan al suelo rústico del término municipal de Sant Josep de sa Talaia, que mantiene sus posibilidades de edificabilidad intactas. Esta decisión se presenta implícitamente como neutra desde el punto de vista ambiental. Sin embargo, no aborda uno de los principales problemas existentes en el municipio: el uso urbanístico inapropiado que se da al suelo rústico y el impacto que este uso, ajeno a su función agraria y ambiental, tiene sobre el territorio, los recursos, las infraestructuras y el medio ambiente. Una situación que, además, se ha agravado durante décadas por «la inexistente disciplina urbanística» y «el uso turístico de las edificaciones», apunta la entidad ecologista.
La fuerte presión urbanística difusa, especialmente asociada a viviendas unifamiliares aisladas, usos residenciales no permanentes y actividades vinculadas como piscinas, jardines, pozos y fosas sépticas, constituye uno de los principales focos de consumo hídrico no controlado del municipio. Esta presión no disminuye por el hecho de no modificar formalmente la clasificación del suelo, sino que se mantiene, se consolida y se permite que continúe incrementándose. Por otra parte, el grupo ecologista señala que no se hace ninguna referencia a la inevitable afectación del suelo rústico y los espacios naturales por el incremento previsto de población en los suelos urbanos y urbanizables.
El GEN-GOB considera que la suspensión del planeamiento municipal de Sant Josep debe ser, por razones de interés público, total y permanente en lo que respecta a usos urbanísticos residenciales y turísticos. En la actualidad, únicamente se puede contemplar, en términos de sostenibilidad y uso racional de los recursos, el crecimiento urbanístico cero. La organización recuerda que el crecimiento poblacional real es mucho más elevado que el total de la población empadronada debido al alto número de viviendas vacías.
Finalmente, el GEN-GOB considera imprescindible un planeamiento que ordene el resto de usos del suelo, con especial incidencia en la protección ambiental y el fomento de actividades vinculadas al uso sostenible del suelo. Como paso imprescindible, la entidad ecologista subraya la necesidad de establecer las medidas necesarias para el decrecimiento turístico, ya que se trata de un sector sobredimensionado, claramente por encima de la capacidad de acogida del territorio.