La perrita que el pasado 12 de diciembre llegó a la isla de Ibiza en una patera continúa custodiada en buen estado de salud en las instalaciones gestionadas por Natura Parc, según confirmó el Ayuntamiento de Santa Eulària. Tras las vacaciones navideñas, en los próximos días se mantendrá una reunión con responsables del centro animal para valorar los próximos pasos a seguir.
Hay que recordar que, en plenas fiestas, el partido animalista Pacma exigió que este animal no fuera sacrificado. La perrita, una caniche de unos cuatro meses, fue aislada de inmediato en las instalaciones del CEPAD, el Centro de Protección de Animales Domésticos, que gestiona la Fundación Natura Parc. Responsables de la instalación confirmaron también esta semana que no hay novedades sobre el animal.
Hace unos días explicaron a este rotativo que el CEPAD no son unas instalaciones «adecuadas» para mantener a un animal de estas características y puntualizaron que en Mallorca sí están preparados para acoger a los animales llegados en este tipo de circunstancias. «Estamos manteniendo a este cachorro asumiendo las responsabilidades y los riesgos que conlleva, aún sin saber si está infectado o no», advirtieron recientemente.
Cabe recordar que los veterinarios del centro redactaron un informe dirigido a la Dirección General de Salud Ambiental del Govern, que resolvió el 17 de diciembre que el animal debía ser sacrificado. El departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santa Eulària redactó un escrito de alegaciones contra el sacrificio de la perrita, ya que existen precedentes en el territorio nacional en los que se utilizaron protocolos alternativos. En este contexto, el Consistorio propuso la alternativa de derogar la orden de sacrificio y aplicar medidas de aislamiento, vacunación y control sanitario garantizando la seguridad pública y el bienestar del animal.
Meses atrás, en un caso similar, se permitió finalmente que otra perrita, Ikram, fuera dada en adopción tras pasar una larga cuarentena y cerciorarse de que el animal no había contraído la rabia ni ninguna otra enfermedad.
Cabe destacar que por redes sociales se está moviendo una protesta «en rechazo al sacrificio de la perrita llegada a la isla el 12 de diciembre desde Argelia. Alzamos la voz por quienes no pueden hacerlo. Invitamos a toda la ciudadanía a sumarse y a exigir justicia. ¡Tu presencia cuenta!». La protesta, movida por el perfil de @Anonymous Ibiza, se ha convocado para ese sábado día 17 de enero a las 15.00 horas frente a las instalaciones del CEPAD Ibiza.
La pequeña caniche que llegó en patera a Ibiza el pasado 12 de diciembre es el segundo can interceptado en patera. La primera fue Ikram, que llegó en patera el pasado mes de junio de 2025. En el caso de Ikram, aun sigue en el centro de protección animal de Sa Coma pese a haber superado el periodo de cuarentena. No se supo nada de su propietario, pese a que Ikram viajó con su propia cartilla sanitaria, en la que se constataba que no había sido vacunada contra la rabia, una enfermedad que en Argelia, lugar de procedencia de la cachorra, aún no había sido controlada.
El Ayuntamiento de Ibiza se hizo cargo del animal, enfrentando la postura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, que quería la devolución a su país o su sacrificio. De esta forma, Ikram, fue trasladada al centro de Sa Coma para pasar cuarentena. Respecto a su caso, Manuel Jiménez, concejal de Medio Ambiente de Ibiza, asegura que «tuvo una movilización ciudadana brutal, llegó a todos los rincones de España». «La perrita no sigue en cuarentena porque ya han pasado más de 40 días, más de 80, y la verdad que sigue enjaulada y en aislamiento hasta que llegue una resolución firme por parte del Govern Balear, que es quien tiene la competencia en salud pública del animal», explicó Jiménez en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera. «Ella sigue en buen estado, creciendo, pero a la espera de de saber novedades», añadió al respecto.