Eduardo Escudero (Salamanca, 1964) afronta desde hace cerca de dos meses uno de los retos más exigentes de su trayectoria profesional: la gerencia del Área de Salud de Ibiza y Formentera. Médico intensivista de formación, con una larga vinculación al Hospital Can Misses – donde se incorporó a la UCI en 1998 y ejerció como coordinador de Trasplantes desde 2002 –, Escudero asume el cargo tras más de dos décadas en primera línea asistencial y con formación específica en gestión sanitaria. En esta entrevista con Periódico de Ibiza y Formentera, repasa sus primeras semanas al frente del Área de Salud, los principales desafíos del sistema sanitario en las Pitiusas y la importancia de cuidar a los profesionales para garantizar una atención de calidad a la ciudadanía.
—Enhorabuena por su nuevo cargo como gerente del Área de Salud de las Pitiusas. Lleva casi dos meses como responsable, ¿cómo han sido sus primeras sensaciones?
—Muchas gracias. El nombramiento fue el 24 de noviembre, así que no llevo ni dos meses. Además, hemos tenido las vacaciones de Navidad por medio. De momento, en los primeros días como gerente sentí un cambio radical, ya que yo tenía una visión asistencial. Si a mí me hablan de un problema médico, estoy cómodo, pero si me comentan, por ejemplo, que falla la válvula de retorno de la tubería, pues no sé exactamente lo que es. Estoy todavía en la fase de recogida de información.
—¿Se esperaba esta propuesta de Salud para asumir el cargo de gerente del Área de Salud o fue una sorpresa?
—No, una sorpresa no fue porque anteriormente ya habían pensado en mí, pero no era mi mejor momento personal ni profesional. En esta segunda ocasión, también ha influido que mucha otra gente ha pensado en mí: compañeros de la Unidad de Cuidados Intensivos, otros profesionales y amigos. Me hicieron un ofrecimiento formal y lo estuve pensando; sopesé pros y contras en un folio y, finalmente, acepté. Con este cargo, la parte más personal se resiente, pero en el ámbito laboral y emocional, de momento, he ganado. Espero, junto a todo el equipo, impulsar ideas que beneficien a todos los habitantes de Ibiza y Formentera porque nos merecemos una sanidad pública de calidad.
—En la rueda de prensa de su presentación como nuevo gerente, adelantó que una de las exigencias planteadas a Salud para aceptar este cargo fue la creación de más puestos directivos dentro del Área de Salud.
—Exacto, fue uno de los compromisos aceptados por parte del Servicio de Salud. Yo hice de intermediario aprovechando mi nombramiento. Vamos a reforzar el organigrama directivo con una subdirección más y un adjunto de dirección. Esto significa que, dentro de la dirección médica, habrá también un subdirector quirúrgico y una subdirectora médica. También se ha creado la figura genérica de un adjunto de dirección, que dependerá funcionalmente de la gerencia y organizativamente de la dirección médica. Esta persona hará de enlace transversal y estará implicado en la gestión de las listas de espera, innovación y tecnología. Será un refuerzo importante para que la estructura directiva se encargue específicamente de su faceta porque los directivos asumían ámbitos que no eran de su competencia. Bajo esta estructura, se trabajará en equipo y nos apoyaremos en todos los niveles organizativos.
—¿Estas nuevas plazas dentro del organigrama directivo ya están creadas?
—Sí, estas plazas están creadas dentro de nuestro organigrama; faltan los nombramientos y poder implementarlas a nivel orgánico dentro del Servicio de Salud.
—¿Cómo vivió usted la crisis interna en Can Misses con la dimisiones de profesionales y la carta enviada por jefes de servicio a Salud?
—Hace un par de años, cuando se crea el nuevo equipo directivo, empezaron a verse unos resultados muy buenos a todos los niveles. Este trabajo logró reducciones de las listas de espera, captaciones de profesionales y se intentó solucionar el problema habitacional. Luego llegó esta crisis, pero yo no la pude vivir en Can Misses porque estaba de vacaciones, pero sí me sorprendió este revuelo, que fue más externo que interno, porque el hospital, aunque con incertidumbre, continuó funcionando igual.
«No tenemos una plantilla adecuada para afrontar bien el reto quirúrgico»
—La directora médica, Sausan Sayed, y el subdirector del Área Quirúrgica, Manel Deiros, presentaron su renuncia en septiembre, dando un plazo de tres meses para encontrar sustitutos. Sin embargo, ambos decidieron continuar tras la dimisión del exgerente Garcerán. ¿El cambio en la gerencia y su nombramiento favoreció la permanencia de ambos profesionales en el Área de Salud?
—Estaban ambas dimisiones sobre la mesa y me ofrecieron el cargo para continuar con el mismo proyecto sanitario, ya que la trayectoria había sido buena. Lo estuve meditando una semana y, gracias al apoyo del personal, amigos y, sobre todo, mi familia, acepté. No fue una decisión rápida ni fácil, pero quería impulsar mejoras para todos. Tanto Sausan como Manel tenían un proyecto común en la isla, que quedó un poco frenado. Considero que, respecto a estas situaciones, influyen mucho las personas. Si hubiera llegado a la gerencia alguien externo, no sé qué decisión hubieran tomado. A los dos los conozco desde hace muchos años; saben que conozco bien los problemas de la sanidad pública a nivel local tras 28 años en Ibiza.
—¿Qué es lo más urgente para esta nueva gerencia?
—Especialmente la falta de facultativos y los problemas de fidelización de profesionales. Esta cuestión es muy compleja porque no depende sólo de la gestión sanitaria. También son una prioridad las listas de espera. Queremos lograr que las personas sean atendidas lo antes posible, pero, para ello, es esencial tener medios y recursos.
—El tiempo medio de espera para una intervención quirúrgica se situó a principios de enero en más de 160 días. ¿Por qué este aumento?
—Ha aumentado la lista de espera quirúrgica en Can Misses porque se ha reducido la lista de espera de consultas externas. Se ha reducido hasta en 5.000 pacientes la lista de espera para ser atendido por un especialista. Esto ha generado una demanda quirúrgica mayor porque las personas están siendo valoradas antes.
«Aunque tuviésemos 10 quirófanos, no habría personal para cubrir las necesidades»
—¿Es posible encontrar un equilibrio?
—Lo que no vamos a hacer es reducir el número de consultas externas. En relación a la lista de espera quirúrgica, es esencial optimizar más los quirófanos, pero es necesario tener una mayor disponibilidad y más personal porque estamos siempre con las plantillas por debajo de las necesidades. Nunca tenemos una plantilla adecuada para afrontar bien el reto quirúrgico. También pedimos un esfuerzo a los profesionales para la realización de actividades extraordinarias remuneradas. Es una medida complicada porque las expectativas de las nuevas generaciones han cambiado. Ahora prefieren tener un contrato a media jornada, que cubra sus necesidades económicas, y disponer de más tiempo personal.
—¿Qué especialidad asume una lista de espera quirúrgica mayor?
—Traumatología. Cuando tú tienes funcionando todos los quirófanos, no hay problemas, pero cuando existen dificultades el servicio más penalizado es éste porque, por ejemplo, ante un tumor digestivo, hay operación, pero, cuando se trata de una fractura, la intervención se puede aplazar porque es menos grave. También hay muchísimos problemas traumatológicos y el servicio tiene una lista de espera con casos más prioritarios. Por otra parte, en la lista de consultas externas de Traumatología hay una mejoría respecto al año pasado. Hemos pasado de siete profesionales a 13 desde 2023. También tiene una gran lista de espera Cardiología y Neurología porque cada vez hay más enfermedades neurológicas.
—¿Cuántos quirófanos hay actualmente? ¿Se valora la posibilidad de solicitar la apertura de más salas quirúrgicas en Can Misses?
—Hay nueve quirófanos en Can Misses si contamos la sala de Ginecología. No, no se van a construir más quirófanos. Lo importante es que funcionen todas las salas y todos los días, pero existe el problema de la falta de profesionales fidelizados. No es tanto el déficit de quirófanos, ya que, aunque tuviésemos 10 salas, no tendríamos personal para cubrir las necesidades. Al final, en una intervención quirúrgica, intervienen muchas personas de diferentes estamentos y distintos servicios. Es esencial tener cubiertos todos estos puntos. El quirófano es como un pequeño hospital dentro de Can Misses: si falla un profesional porque está de baja, la operación se pospone porque la posible sustituta está haciendo su labor, salvo que sea una urgencia. También es muy importante para reducir esta lista de espera la colaboración con la clínica privada.
«Los servicios con mayor falta de profesionales son Anestesia y Urgencias»
—¿Las operaciones derivadas al centro privado de Ibiza están paralizadas?
—No, las derivaciones están activas, pero no se está operando. También hay falta de profesionales y ese trasvase de pacientes colapsa la privada, aunque desde esta sanidad pueden gestionar la situación de una forma más inmediata y rápida. Como decía, la colaboración entre la pública y la privada es otro de los pilares para reducir la lista quirúrgica porque, actualmente, solo nos estamos apoyando en una de las patas de la mesa, que es la optimización de los quirófanos por las mañanas.
—Ha destacado especialmente la falta de profesionales. ¿Cuáles son los servicios de Can Misses que tienen un mayor déficit de facultativos?
—Todos, pero los servicios con una mayor falta de profesionales son Anestesia y Urgencias, que es posiblemente el departamento clave de Can Misses porque por esta vía accede la mayoría de los pacientes que tenemos. Si no hay facultativos suficientes, no funciona adecuadamente el servicio de Urgencias, pero es muy complicado lograr una estabilidad y un número adecuado de profesionales. A nivel quirúrgico, Anestesia juega un papel fundamental porque tiene que haber un anestesiólogo en todas las intervenciones.
—Quedan por cubrir seis plazas en el servicio de Anestesiología. ¿Cuántos puestos quedan por cubrir en Urgencias?
—Prácticamente un tercio no está cubierto y hay jornadas que se cubren con personas que quieren venir a hacer guardia, pero es puntual. Hay que tener en cuenta siempre las bajas, reducciones de jornada, vacaciones… Por ejemplo, nunca hay 10 anestesistas por la mañana porque, de entrada, hay dos o tres librando. Además, también tienen que realizar consultas, preoperatorios y sesiones con los diferentes servicios; su actividad no solo está dentro del quirófano. Radiología también ha sido siempre un servicio bastante deficitario. Lo mismo ocurre con la Unidad de Cuidados Intensivos, que ha estado mal este verano por la falta de profesionales.
«Una plantilla de siete oncólogos en Can Misses me parecen pocos»
—Hace una semana se anunció la contratación de un cuarto oncólogo para Ibiza, pero la plantilla asignada para esta especialidad es de siete profesionales.
—Exactamente, son siete y me parecen pocos porque los siete no están todos los días. Depende de la guardia que han hecho, de los días libres y, cabe recordar, todos tenemos 22 días de vacaciones, más los días de libre disposición. A todo ello, hay que sumarle la formación y el derecho a la realización de cursos. Por lo tanto, me parecen pocos porque lo ideal sería tener una plantilla por encima de la dotación. Es más, cuando estamos un poco por encima de la plantilla orgánica, estamos justos. Para estar tranquilos, desde el punto de vista organizativo, tiene que ser así.
—¿Se está trabajando intensamente en la contratación de más oncólogos?
—Sí. Además, tenemos una novedad en relación al servicio. En breve tendremos una enfermera gestora de casos oncológicos. Esta figura gestionará de forma global el proceso: desde que accedes al sistema por un tema oncológico hasta que te operan, y después con la realización de revisiones. Tendrá una visión generalizada del proceso oncológico. Por ejemplo, si una persona es atendida por un tumor en la consulta, se generarán una serie de informes, procedimientos diagnósticos, radiológicos y analíticos, que producirán resultados que tienen que regresar al especialista para una valoración. Gracias a esta figura, todo este proceso fluirá mejor y de forma más ágil.
—¿Cuándo se incorpora esta profesional?
—De momento se han presentado dos profesionales al puesto y, antes de que finalice el mes, se incorporará esta persona. También se ha reducido la carga asistencial a los oncólogos porque ya no están haciendo guardias médicas. Es cierto que todo se focaliza en la figura del oncólogo, pero, para que este profesional pueda realizar su actividad, tiene que haber otros especialistas que diagnostiquen el tumor. Por tanto, hay que potenciar todas las plantillas.
—Esta falta de profesionales es debido, especialmente, a la crisis de vivienda en Ibiza. ¿En qué punto se encuentra el proyecto de construcción de una nueva residencia proyectada en Can Misses para profesionales sanitarios?
—El proyecto sigue, pero desconocemos si esta iniciativa estará gestionada por un ente externo al Servicio de Salud o si, por el contrario, será un acuerdo propio entre el IbSalut y la Conselleria balear de Vivienda. Yo estoy trabajando en un informe que enviaré a los servicios centrales con la necesidad habitacional real de los sanitarios. Por lo tanto, tengo que recabar información sobre las necesidades que tienen todos los profesionales. También existe el problema sobre el organismo que, finalmente, construirá este edificio y la licitación. Este proyecto en dos años es inviable porque, además, los presupuestos para sanidad de este año serán los mismos que los del año pasado. Como mínimo, este proyecto estará en cuatro años, salvo algún procedimiento de emergencia que pudiera adelantar mucho los trámites.
—De momento, Ibiza cuenta con la residencia para sanitarios en el antiguo Can Misses. ¿Cuántas habitaciones están ocupadas actualmente?
—Este espacio está siendo utilizado también por residentes que vienen a rotar a Ibiza, no solo es para los profesionales. Esta medida está funcionando muy bien, así como también el Servicio de Coordinación de Vivienda Sanitaria. Al 99 % de las nuevas incorporaciones se les ha intentado facilitar una vivienda desde este servicio.
—¿A cuántos profesionales se les ha facilitado una vivienda desde que se implantó este servicio en el Área de Salud?
—Siempre son datos subjetivos y aproximados porque no tenemos un registro, pero, a través de la información proporcionada por la coordinadora, de momento se han superado las 300 personas. Esto no quiere decir que estos profesionales se hayan quedado en dicha vivienda.
—¿También sigue en pie habilitar la casa payesa es Porxet de sa Joveria de Can Misses como zona hospitalaria?
—Sí, pero no es una prioridad. Nuestras prioridades son la fidelización y captación de profesionales, reducir las listas de espera y optimizar los quirófanos. Además, en mayo, terminan los residentes su formación a nivel nacional y tenemos que estar preparados para su captación.
Médicos, médicos, médicos..... debe ser que en este hospital no trabajan ni enfermeras, ni auxiliares, ni celadores ni administrativos, ni ingenieros, ni abogados, ni cocineros, ni mecánicos, ni, ni.... Tendrá que cambiar mucho su visión para darse cuenta de lo que tiene alrededor. Por certo, tampoco habla de los pacientes. Médicos, médicos, médicos....