Las flotas de pescadores de Ibiza y Formentera secundarán este lunes la protesta del sector ante las nuevas obligaciones impuestas. Incluso, este mismo lunes podrían anunciar una huelga indefinida para expresar su malestar.
Iván Pérez, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Formentera, lamentó que el nuevo reglamento de control «es exagerado», con medidas como declarar las capturas antes de las cuatro horas. Obligaciones «inviables» a juicio de Pérez.
En este sentido, la Federación Balear de Cofradías explicó el viernes que se les ha impuesto la notificación previa de cuatro horas para la llegada a puerto, algo «materialmente imposible» para embarcaciones que realizan jornadas inferiores a 24 horas y trabajan a escasa distancia de la costa.
«A bordo no se puede llevar una báscula que sea fiable para poder pesar todo el pescado antes de entrar. O aumentan el nivel de tolerancia con el margen que dan o es inviable llevar una báscula a bordo», comentó Pérez.
El patrón avanzó que este lunes por la tarde se celebrará una importante reunión en la Secretaría General de Pesca que podría definir el futuro de las protestas. A partir de ahí, se consultará entre los socios si se secunda el paro indefinido, en caso de que finalmente se opte por él.
Joan Castelló, desde la cofradía de Sant Antoni, reconoció ayer que pararán este lunes, pendientes también de las futuras acciones de protesta. «En Sant Antoni contamos con flota peninsular que viene aquí a vender y que tampoco vendrá este lunes», aseguró.
Castelló señaló también que la nueva normativa «es imposible de cumplir» y, aunque ahora sólo afecta a barcos de más de 12 metros, no se descarta que en el futuro se extienda al resto. «Es imposible entrar a puerto y saber exactamente el peso que llevas», insistió.
Este profesional lamentó que, por un lado se asegura que quieren potenciar el sector primario y dar facilidades y, por otra parte, «vemos que no es cierto».
El sector en Baleares explicó este viernes que ha presentado alegaciones ante la Secretaría General de Pesca denunciando que la aplicación rígida de las nuevas obligaciones de control derivadas del Reglamento (UE) 2023/2842 está generando graves perjuicios operativos, económicos y de seguridad para la flota artesanal española.
Según lamentó, se trata de normas pensadas que no atienden a la realidad de la pesca artesanal y costera provocando el efecto contrario al perseguido. «Se obliga a muchos barcos a permanecer parados en el mar, a pocos minutos del puerto, sólo para cumplir un trámite administrativo. Esto no tiene ningún sentido; reduce ingresos, empeora la calidad del pescado y pone en riesgo a las tripulaciones», afirmaron desde el sector pesquero de Baleares.
Otra novedad es que se obliga a registrar en el Diario Electrónico de Pesca que se lleva a bordo todas las capturas desde el ‘kilogramo cero’, incluso cantidades mínimas. La normativa europea exige cantidades «estimadas» y «pretender exactitud absoluta a bordo mientras se navega es técnicamente imposible y jurídicamente insostenible», advirtieron.
«Exigir al patrón que anote décimas de kilo en pleno trabajo, en movimiento, no mejora el control, sino que genera errores, inseguridad jurídica y más riesgo de accidentes», señalaron desde la Federación balear.
Los pescadores reclamaron la exención total de la obligación de notificación previa para embarcaciones con mareas inferiores a 24 horas, así como que no se sancione la omisión o discrepancia de cantidades insignificantes imposibles de estimar con fiabilidad, adoptándose medidas cautelares inmediatas mientras se tramitan las exenciones previstas en la normativa europea.