El concejal de Medio Ambiente de Ibiza, Jordi Grivé, ha mostrado este lunes su confianza en que el Ministerio para la Transición Ecológica tenga listo antes del próximo verano el campo de boyas ecológicas que permitirá regular los fondeos en la bahía de Talamanca. Grivé ha explicado que el ministerio solicitó al Ayuntamiento el pasado día 5 el informe del proyecto ejecutivo, último trámite para iniciar los trabajos. Este documento será enviado a Madrid esta misma semana.
Grivé ha recordado que fue el propio ministerio el que se ofreció para ejecutar esta inversión con fondos Next Generation. Sin embargo, «se ha ido retrasando con los años», ha lamentado el edil. «Con el informe que vamos a enviar», ha añadido, «se supone que el ministerio instalará ya el campo pero no se conoce cuál será el modelo de gestión».
Sobre este modelo de gestión, el concejal de Medio Ambiente de Vila ha preferido no pronunciarse: «Lo que nosotros queremos es que no se frene más y poder tenerlo listo para la próxima temporada». En cuanto a qué administración gestionará este campo de boyas ecológicas, Jordi Grivé ha comentado que «se desconoce de momento». Esta gestión contemplará, entre otras cuestiones, la reserva de las boyas, el mantenimiento de las mismas y el control de los fondeos.
«El Ayuntamiento lo que quiere es que esto esté regulado», ha añadido el edil, «esto lo puede llevar el propio Ministerio para la Transición Ecológica o PortsIB. Pero necesitamos acabar ya con los fondeos masivos». Con este objetivo, el Ayuntamiento ha adoptado en los últimos años medidas como el alejamiento del balizamiento de la playa y un mayor control de los charters ilegales. Pero siempre con la vista puesta en el campo de boyas ecológicas como la mejor forma de solventar el problema.
Grivé ha admitido que es posible que algunas de las embarcaciones que fondean ilegalmente en Talamanca se trasladen a otros espacios como puede ser ses Figueretes pero ha mostrado su confianza en que este problema pueda ser resuelto: «Puede ser que los barcos se trasladen a otras zonas del litoral y tenemos claro que habrá que controlarlo y vigilarlo para evitarlo».
Y quien tendrá derecho a esas boyas? Los residentes tendrán prioridad? Y la gestión aún no se sabe quién la llevará? Una regulación totalmente necesaria, pero me vienen muchas dudas con este proyecto, que puede ser un regalo envenenado…