La falta de vivienda asequible en Ibiza se ha convertido en un «problema estructural» que trasciende el ámbito residencial y afecta de lleno a servicios esenciales como la sanidad pública. Así lo manifestó el gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Eduardo Escudero, describiendo un escenario en el que el elevado coste del alquiler dificulta gravemente la captación y fidelización de profesionales. «Es un problema estructural que hay que arreglar desde la base», resumió, al tiempo que insistió en que se trata de una situación conocida dentro y fuera de la isla. «A través de las redes sociales, los profesionales conocen la realidad de la isla. ¿Cómo vamos a ir a Ibiza si me cobran 2.000 euros por una vivienda de dos habitaciones?», lamentó. Esta realidad, subrayó, se extiende entre profesionales sanitarios, que comparten información y experiencias antes de decidir si aceptan o no una plaza en la isla.
El impacto de la crisis habitacional no es solo teórico. El propio Escudero relató casos concretos que evidencian hasta qué punto la vivienda condiciona la vida laboral y personal de los trabajadores sanitarios. «El año pasado había una persona que iba y venía todos los días de Palma porque le salía más barato, aunque fuera un perjuicio para su vida», explicó, resaltando cómo esta situación pone de manifiesto la magnitud del problema. También recordó que existen medidas paliativas, pero insuficientes para hacer frente a un fenómeno de estas dimensiones. Entre ellas, la residencia para profesionales o los mecanismos de coordinación en materia de vivienda. «La residencia está funcionando, pero tiene el volumen que tiene», admitió. En este sentido, recalcó que se están poniendo «parches» a una situación que requiere soluciones de fondo.
Asentamientos
La crisis de acceso a la vivienda ha generado además realidades inéditas en Ibiza. «Yo nunca había vivido casos de chabolismo. Autocaravanas no había en la isla antes. Nunca habías visto esta proliferación de asentamientos», afirmó. Tras 28 años residiendo en la isla, aseguró que es la primera vez que observa un fenómeno de estas características, que afecta no solo a colectivos vulnerables, sino también a trabajadores con empleo estable. Pese a este contexto, desde el sistema sanitario se trabaja en varias líneas estratégicas para sostener la atención sanitaria. Entre las prioridades figuran la fidelización y captación de profesionales, la reducción de las listas de espera y la optimización de los quirófanos. Sin embargo, el propio responsable reconoció que «el problema fundamental es captar profesionales», ya que sin personal suficiente resulta imposible avanzar en el resto de objetivos.
«Ganas más, pero al final tu poder adquisitivo es el mismo o incluso menor que en la Península»
Uno de los momentos clave para reforzar las plantillas es el final del periodo de residencia. «Este año, en mayo, terminan residentes a nivel nacional y es donde tenemos que estar preparados nosotros y todos los jefes de servicio, mandando mensajes, porque es el momento de captar un número importante de profesionales», señaló. Especial atención, indicó, se presta a quienes se han formado en Ibiza, ya que conocen el funcionamiento del sistema y, en algunos casos, ya cuentan con una red personal o una solución habitacional. El porcentaje de residentes que se quedaban en la isla era tradicionalmente elevado, aunque esta tendencia ha empezado a cambiar. «Ha disminuido el número de residentes que han venido, sobre todo de familia», indicó. De hecho, apuntó que se quedaron plazas vacantes tanto a nivel nacional como en Ibiza.
Pluses
A pesar de los esfuerzos económicos realizados en los últimos años, con la implantación de pluses de insularidad, difícil y muy difícil cobertura, el atractivo salarial no siempre compensa el coste de la vida. «Ganas más, pero al final tu poder adquisitivo es el mismo o incluso menor que en la Península», reflexionó. En este sentido, reconoció que se ha avanzado «muchísimo» en incentivos y que se está trabajando para equipararlos a los de Canarias en un plazo de tres años, pero insistió en que el problema económico sigue presente debido a la crisis de vivienda. Desde la gerencia también se subrayó la necesidad de crear una «atmósfera buena» que haga atractiva la permanencia en Ibiza. «Si ven que hay más problemas que beneficios en quedarse aquí, no terminamos generando un buen núcleo de profesionales que haga que vengan luego otros», advirtió, insistiendo en que la vivienda es el gran cuello de botella. «En Ibiza no hay más espacio para construir», recordó, lo que agrava un problema estructural que también se da a nivel nacional, pero que en las zonas turísticas adquiere una dimensión mucho mayor. Mientras este problema no se aborde desde la base, lamentó, seguirá condicionando el futuro de la sanidad pública en la isla.
Ibiza hace aguas....., en unos años adiós al 50% del turismo. Por no tener unos servicios adecuados.