La secretaria de Estado de Turismo, la mallorquina Rosario Sánchez, ha anunciado en Fitur la tan esperada fecha de apertura del Parador de Ibiza: 23 de febrero de 2026. Un establecimiento hotelero que se convierte en realidad tras una inversión de más de 43 millones de euros y casi 17 años desde que se puso la primera piedra.
Fue el 6 de marzo de 2009 en una ceremonia a la que asistió el entonces secretario de Estado de Turismo, el también mallorquín Joan Mesquida, además del presidente del Govern, Francesc Antich. Ambos ya fallecidos. Xico Tarrés era presidente del Consell d’Eivissa y Lourdes Costa la alcaldesa de Vila.
El hallazgo de importantísimos restos arqueológicos como muros de época fenicia que datan de finales del siglo VII y principios del VI a.C., es decir, los primeros vestigios de la ciudad de Eivissa; restos de viviendas púnicas o un templo romano obligaron a paralizar las obras y replantear un proyecto que, con anterioridad, ya había recibido críticas por el aumento de volumen de algunos edificios. Lo que había provocado un cambio en el skyline de Dalt Vila y que el Parador entrara en disputa con la Catedral, hasta el momento el edificio más alto de la ciudad sin discusión.
La construcción de un aparcamiento subterráneo en la zona de es Soto y la instalación de un ascensor que lo conecta con el Parador tras agujerear la muralla renacentista Patrimonio de la Humanidad también despertó ciertas críticas.
En 2011 se paralizaron las obras, que no volvieron a ponerse en marcha hasta ocho años después, ya con el proyecto definitivo ‘De piedra seca’, de los arquitectos Ramón Andrada, Ignacio Lliso y Julián Manzano-Monis. Fue con otra mallorquina al frente de la secretaría de Estado de Turismo, Bel Oliver, cuando se volvieron a reanudar las obras.
En la pasada legislatura, nuevos restos arqueológicos pusieron en jaque el proyecto, ya que estaban en la zona del spa y de la maquinaria de la piscina, elementos imprescindibles para el nuevo establecimiento hotelero. Las discrepancias técnicas pudieron solventarse y las obras siguieron su curso.
Desde que a principios de la década de los 70 el Estado cediera es Castell al Ayuntamiento de Ibiza, las instalaciones sirvieron para albergar algunos cursos de Formación Profesional, embrión del actual IES Isidor Macabich. Unas dependencias que han estado más de cuatro décadas cerradas al público y que el próximo mes de febrero volverán a abrir como Parador de turismo.
Está por ver si, además de los importantes restos arqueológicos que estarán a la vista de los clientes, también habrá algún recuerdo para los Fets des Castell del fatídico 13 de septiembre de 1936 y los 93 prisioneros que murieron fusilados a manos de los milicianos que huían de la isla tras cinco días de ocupación republicana de la isla.