Las grandes discotecas de Ibiza repetirán fórmula y, en su gran mayoría, abrirán sus puertas el último fin de semana del mes de abril. Amnesia, que celebra en este 2026 sus 50 años de historia, lo hará el 9 de mayo.
El gerente de Ocio de Ibiza, José Luis Benítez, avanzó que la temporada se prevé «muy similar» a la de 2025, un año que fue positivo para el sector.
«Desde la pandemia comenzamos a abrir en abril y a cerrar en octubre para dar un impulso a la isla y alargar la temporada y seguimos en esa misma línea. Las previsiones son muy similares a las del pasado año, que fue muy bueno, aunque con algo menos de público. Precisamente, eso es lo que se está buscando en la isla de Ibiza, que haya menos presión de gente en momentos determinados. Lo hemos notado, pero igualmente los números fueron muy buenos», señaló Benítez.
Al abrir en abril y cerrar en octubre, los trabajadores resultan también beneficiados al poder cotizar más meses.
Recién llegado de Fitur 2026, Benítez reconoció que, en representación de la patronal, acuden a la feria «por cortesía» puesto que «no estamos en la línea de la promoción institucional» que allí se realiza. Así y todo, el gerente explicó que, nada más pisar la feria, algunas compañías aéreas ya le consultaron cuándo eran las aperturas para diseñar sus temporadas.
El gerente consideró que con este interés se demuestra que Ibiza sigue siendo líder en el sector del ocio. «Es un complemento más. Tenemos unas playas y una gastronomía increíbles; una planta hotelera muy buena e Ibiza es un sitio mágico donde, también, existe el mejor ocio del mundo. Esa pócima hace que estemos donde estamos ahora mismo», concluyó.
El pasado año, cuando faltaban semanas para celebrar las grandes aperturas de las discotecas, muchos locales tuvieron que colgar el cartel de ‘completo’ al agotarse ‘online’ todas las entradas.
La patronal calculó que el impacto económico para la isla de esas primeras fiestas de la temporada pudo alcanzar los 30 millones de euros, una cifra similar a la registrada en años anteriores.
Otro dato llamativo es que, en esos eventos, se movilizaron de manera directa unos 2.700 puestos de trabajo, más otros 300 de forma indirecta.
Como suele suceder, las aperturas conllevaron que los vuelos para desplazarse a la isla se agotaran y hubiera también pocas plazas hoteleras disponibles durante ese fin de semana y a precios bastante elevados.
Qué horror para la isla.