El pleno del Ayuntamiento de Sant Josep ha aprobado este jueves de forma definitiva los presupuestos municipales para el ejercicio 2026, en una sesión marcada por el debate político y social en torno a la dotación destinada al área de bienestar animal. Las cuentas salieron adelante con 11 votos a favor, 9 en contra y una abstención, después de que el Consistorio admitiera a trámite, analizara y valorara las alegaciones presentadas por entidades animalistas y por el Partido Animalista (PACMA), que consideraron que las cuentas no garantizaban el cumplimiento de las obligaciones legales en dicha materia. En este sentido, la concejala de Economía Nieves Bonet ha explicado que durante el periodo de información pública se presentaron estas reclamaciones, que fueron analizadas por los servicios técnicos municipales, tal como consta en el expediente 11676/2025, relativo a la elaboración y aprobación del presupuesto. En concreto, las entidades solicitaban una dotación económica suficiente para cubrir esterilizaciones, identificaciones, programas sanitarios mínimos, atención veterinaria, gestión de colonias felinas, protocolos de convivencia, campañas informativas y actuaciones de sensibilización dirigidas a la ciudadanía.
Tras el análisis de las reclamaciones, ha destacado Bonet, los informes suscritos por el técnico de Medio Ambiente concluyen que el presupuesto municipal para 2026 sí incorpora las partidas necesarias para dar cumplimiento a la normativa de bienestar animal. En este sentido, ha recordado que el presupuesto aprobado contempla un incremento del 13 % en dicha partida, que pasa de los 459.000 euros en 2025 a los 520.000 euros en 2026. Para el equipo de gobierno, este aumento demuestra el compromiso del Ayuntamiento con el cumplimiento de la normativa vigente. La memoria explicativa del presupuesto, según ha destacado, detalla y desglosa las actuaciones previstas en el área.
Al respecto, cabe recordar que uno de los puntos señalados en las alegaciones era la ausencia de un presupuesto desglosado para la ejecución del Plan de Gestión de Colonias Felinas. En concreto, la memoria contempla 20.000 euros para estudios y regulación en materia de bienestar animal, 150.000 euros para la recogida y atención veterinaria, y otros 150.000 euros para actuaciones extraordinarias y gestión animal, además de otras partidas vinculadas a la ejecución de la normativa. En esta línea, el Ayuntamiento argumenta que el propio grado de ejecución del presupuesto constituye un indicador de cumplimiento de las actuaciones previstas. Asimismo, recuerdan que la vinculación jurídica de los créditos es la máxima permitida por la ley y no puede ampliarse.
Críticas por el retraso en la tramitación
El debate plenario ha estado marcado por las críticas de los grupos de la oposición, especialmente del grupo socialista, que ha centrado su intervención en el retraso en la tramitación del presupuesto y en lo que considera una «falta de voluntad política» para abordar de forma estructural la partida de bienestar animal. El portavoz socialista, Vicent Roselló, ha señalado que el presupuesto «es el reflejo de la voluntad política» del equipo de gobierno y ha calificado dicha voluntad de «insuficiente». Roselló ha recordado que el presupuesto fue aprobado inicialmente el 18 de diciembre, con publicación en el BOIB el día 23, lo que ha impedido que estuviera en vigor el 1 de enero de 2026, obligando a prorrogar las cuentas anteriores. «Hemos entrado en enero sin presupuesto aprobado, y eso no puede volver a pasar», ha afirmado, comparando la situación con otros municipios que aprueban sus presupuestos con mayor antelación.
El portavoz socialista ha defendido que las demandas de las asociaciones animalistas están «basadas en ley» y ha reprochado al equipo de gobierno no haber mantenido reuniones previas con las entidades para abordar estas reclamaciones. Desde otros grupos municipales se han expresado posiciones diversas. Desde Unidas Podemos han reconocido que el aumento del 13 % supone un avance respecto a ejercicios anteriores y han defendido que, si la partida se ejecuta correctamente, podría ser suficiente para cumplir las obligaciones legales en materia de bienestar animal. Por su parte, la concejala no adscrita, Raquel Ripoll, que se abstuvo en la votación, ha insistido en que el problema no es únicamente presupuestario, sino de planificación. Ha destacado la importancia de un plan transversal y sólido de bienestar animal, con objetivos claros y seguimiento a medio y largo plazo. Desde Ara Eivissa, Josep Antoni Prats ha señalado que los presupuestos aprobados son «perjudiciales para el municipio desde muchos aspectos».
Respecto a la partida de bienestar animal, ha explicado que las entidades animalistas hubiesen presentado alegaciones independientemente de las cuentas elaboradas debido a la búsqueda de «notoriedad» pública por parte de estas asociaciones. Por este motivo, y al no poder votarse los puntos por separado, Prats ha anunciado el voto en contra de su grupo a las cuentas municipales. Desde el equipo de gobierno se ha respondido a las críticas recordando que la prórroga presupuestaria es una herramienta legal, que el retraso en la aprobación definitiva no ha paralizado la actividad municipal y que el Ayuntamiento ha podido afrontar pagos y obligaciones mediante los mecanismos previstos en la ley.