El Ayuntamiento de Ibiza desarrolla desde hace tiempo diferentes campañas de concienciación ciudadana tanto a la hora de sacar correctamente la basura como para depositar y tirar de forma correcta muebles. Pese a ello, y pese a que las multas son de las que ‘pican’ al bolsillo, hay quien incurre en el incivismo.
Es el caso del conductor de una furgoneta en el municipio de Ibiza, que no sólo aparcó mal y en una plaza de movilidad reducida sino que soltó un montón de muebles y trastos en una zona de contenedores. Finalmente, fue pillado por la Policía Local de Ibiza.
«A pesar de las innumerables campañas de concienciación, del endurecimiento de las sanciones, y de que entre todos estamos tratando de construir una ciudad mejor, algunos ciudadanos deciden ser incívicos y no pensar en los demás», ha expresado la Policía Local de Ibiza en sus redes sociales.
«No solo ha estacionado ocupando parcialmente una plaza reservada para vehículos de personas con movilidad reducida sino que, además, lo ha hecho para depositar una gran cantidad enseres en un lugar no autorizado», prosiguen explicando. ¿El resultado? «Una sanción de 200 euros por el estacionamiento y de al menos 2000 euros más por la gestión inadecuada de los enseres, al infringir la ordenanza municipal de residuos», precisan desde la Policía Local.
Y es que una cosa está clara: «Sin duda, le hubiera salido mucho mejor hacer las cosas bien», concluyen.
Una multa de 2.200 euros es calderilla para la arrogancia de quienes tiran una montaña de basura en mitad de nuestras calles. Esto no es un descuido, es parasitismo social. Hay quienes tratan a Ibiza como una habitación de hotel que pueden destrozar antes de marcharse, dando por hecho que el resto pagaremos su limpieza. Es una muestra patética de egoísmo que confunde la vía pública con un vertedero privado. Si eres demasiado vago para ir a un Punto Limpio y demasiado cutre para cumplir la ley, no pintas nada aquí. Ya basta de "campañas de concienciación": a esta gente no hay que educarla, hay que crujirla a multas hasta que aprendan lo que es el respeto o se larguen de la isla.