El inicio del mes de febrero marca la vuelta de la procesionaria que ya se deja ver en los pinares, parques y jardines de Ibiza y Formentera, y del resto de las Baleares, convirtiéndose en una amenaza para la salud de personas y animales. Por este motivo, desde la Clínica Veterinaria San Jorge han comunicado una serie de recomendaciones para tratar de evitar que las mascotas se acerquen a estas peligrosas orugas.
Según ha compartido la clínica veterinaria, la propietaria de uno de sus clientes peludos les informó de que en zonas como la de Sant Josep ya se había detectado la presencia de estos insectos, cuya principal característica son los pelos irritantes que, al entrar en contacto con la piel, los ojos o el aparato respiratorio, pueden causar reacciones graves, como lesiones en la piel o daños en los ojos.
Síntomas en caso de contacto
En caso de que un animal, especialmente un perro, o un gato, entre en contacto (oliendo, tocando o ingiriendo) con estas orugas, pueden presentarse los siguientes síntomas:
- Inflamación grave de boca y lengua.
- Dolor intenso y salivación excesiva.
- Vómitos y dificultad para respirar.
- Necrosis de tejidos.
- En casos graves, puede ser mortal.
¿Cómo evitar la procesionaria?
Desde la Clínica Veterinaria San Jorge han recomendado evitar las zonas con pinos, así como llevar siempre atado a nuestro perro o gato en áreas de riesgo. En caso de sospechar de un posible contacto, desde la clínica recomiendan acudir de inmediato al veterinario, ya que «es una urgencia».
En el bosquecillo de pinos del final de Talamanca (el que hay detrás de unas casetas de pescadores) había una hilera de unas 50 de estas orugas atravesando un camino de tierra. Las he matado todas, pero no sé si hay que avisar a algún sitio.