La Fundación Deixalles ha recogido 150 toneladas de objetos y residuos de más un centenar de hoteles de Mallorca e Ibiza durante 2025, en el marco del programa de circularidad de esta entidad.
Se trata de un servicio gratuito gestionado por personas en riesgo de exclusión social que contempla la recogida de objetos y mobiliario descartados por establecimientos turísticos, según ha destacado la Fundación este lunes.
Entre los materiales recuperados durante el último año destacan sillas, colchones, mesas y sofás, de los que el 93 por ciento ha sido reutilizado, ahorrando más de 167 millones de litros de agua y evitando la emisión de 349 toneladas de CO2.
Igualmente, el proyecto ha generado ocupación directa para ocho personas, seis de ellas en riesgo de exclusión social y, este año, ha sido financiado parcialmente por la Agencia de Estrategia Turística de Baleares (Aetib) con la convocatoria de ayudas para promover las acciones de circularidad turística.
El conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, y el director de la Aetib, Pere Joan Planas, han visitado este lunes la sede de la Fundación Deixalles en Palma con motivo de su 40º aniversario.
Durante el acto, el conseller ha puesto en valor la trayectoria de la entidad como referente en el compromiso social y ambiental en las Islas, destacando su visión avanzada en la gestión de recursos y el cuidado de las personas.
«Tenemos la convicción absoluta que el futuro de nuestro sector turístico estará marcado por la sostenibilidad y, para conseguirla, la circularidad resulta clave», ha destacado, a la vez que ha agregado que el modelo basado exclusivamente en el volumen «pertenece al pasado» y que el objetivo actual es «generar prosperidad y rentabilidad sin aumentar la presión humana sobre el territorio».
Desde el Govern han destacado que la subvención de la Aetib ha permitido financiar este servicio gratuito de recogida para las empresas turísticas, centrado en la recuperación de mobiliario y colchones, materiales textiles y vajillas, artículos de decoración y otros enseres reutilizables.
Estos objetos son trasladados a los talleres especializados de la Fundación donde se preparan para una segunda vida.
Según Bauzà, esta es la «circularidad real», puesto que no solo evita el derroche y facilita la gestión a las empresas, sino que también impulsa la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad.
El conseller ha concluido su intervención agradeciendo a la Fundación Deixalles sus cuatro décadas de «trabajo bien hecho». «Sois un aliado imprescindible para demostrar que el turismo sostenible no es solo posible, sino que es el único futuro para nuestras islas», ha agregado.