La Alianza por el Agua en Ibiza y Formentera defendió este lunes que, a pesar de la mejora de la situación hídrica en las islas, hay que seguir apostando por políticas de contención y por cerrar el ciclo del agua puesto que «ya sabemos qué pasa si no aplicamos medidas de ahorro y no consumimos agua desalada en invierno y no dejamos de explotar los acuíferos».
La entidad destacó que ahora mismo el campo pitiuso respira aliviado tras las abundantes lluvias de los últimos meses, pero hay que tener claro que el modelo de extracción de agua de los acuíferos «es insostenible».
«Si no logramos cerrar el ciclo, estamos muertos. No podemos hacer una gestión del agua en Ibiza como hasta ahora, en consonancia con si llueve o no. Ahora, las lluvias han dado un respiro, pero eso no significa que no sigamos trabajando para cerrar este ciclo y regenerar el agua que se vierte al mar. Las depuradoras ya están pagadas y lo que debemos lograr es que funcionen correctamente. Consideramos que no cambia absolutamente nada, a pesar de las lluvias registradas», manifestaron desde la Alianza.
«No podemos hacer una gestión del agua en Ibiza como hasta ahora, en consonancia con si llueve o no»
También recordaron que han pasado «muchas épocas de sequía» y dificultades en las Pitiusas, por lo que saben bien cómo se debe actuar. «Seguramente las instituciones se relajarán porque ha llovido. La urgencia es la misma», concluyeron.
Las reservas hídricas de Baleares han subido dos puntos porcentuales en enero hasta alcanzar el 51% de su capacidad y la isla de Ibiza ha entrado en una situación de normalidad, lo que no sucedía desde diciembre de 2022.
El Ayuntamiento de Ibiza señaló ayer que, a pesar de los datos, «no podemos bajar la guardia porque cada gota cuenta. Más adelante, en función de cómo esté la situación hídrica, volveremos a valorar medidas». Fuentes del Consistorio insistieron en que siguen trabajando en acciones de concienciación y se está preparando la semana del agua de la mano de la empresa concesionaria del servicio municipal.
«Seguimos en la misma situación al no recurrir a los recursos del subsuelo»
Desde el Ayuntamiento de Santa Eulària también consideraron que, a pesar de la mejora registrada, hay que seguir apelando a los ciudadanos a realizar un uso responsable del recurso. En este sentido, recordaron que la Ordenanza de gestión y uso sostenible del agua en el municipio constituye el marco normativo que regula la gestión de algo esencial como es el agua.
En relación a las duchas y lavapiés instalados en las playas, cuando comience la preparación de la temporada en las playas, el Ayuntamiento valorará la viabilidad de volver a poner en marcha estos elementos, atendiendo siempre a la situación hídrica y a los criterios de sostenibilidad vigentes. Cabe recordar que estas instalaciones en las playas fueron cerradas hace varios veranos debido a la preocupante sequía.
En Sant Josep, anunciaron este lunes que mantendrán las mismas medidas de ahorro al depender exclusivamente de la aportación de agua desalada. «Seguimos en la misma situación al no recurrir a los recursos del subsuelo», reiteraron.
Reservas
Según los últimos datos publicados por el Govern, las reservas hídricas de Baleares han subido dos puntos porcentuales en enero y, por islas, las reservas de Ibiza han pasado del 48 al 51%, 15 puntos más que en 2025. En cuanto a las unidades de demanda, Formentera se encuentra en situación de normalidad.
Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el mes de enero se ha considerado muy húmedo en todo el archipiélago en cuanto a precipitaciones, con una media de 115,2 l/m2 en las Baleares, casi el doble del valor medio histórico (60,3 l/m2). Por islas, se han registrado 110,8 l/m2 en Ibiza y 93,8 l/m2 en Formentera.