El pasado 3 de febrero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba que prohibiría el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. La iniciativa, no exenta de polémica, imita una medida ya adoptada por Australia, país que ya aplica la prohibición desde el pasado 10 de diciembre, bajo la justificación de que esta medida es necesaria para proteger la salud mental y el bienestar de los jóvenes del país. Según la ONG Unicef, el Gobierno australiano afirma que los riesgos de las redes sociales tales como el ciberacoso, el contenido dañino y los depredadores sexuales que actúan en Internet pesan más que los factores positivos que pueden aportar las redes.
Las opiniones en torno a este anuncio son muy diversas. Por un lado, hay quienes opinan que cualquier prohibición que se le imponga a un adolescente hará que éste desee aún más usar las redes, sin el consentimiento de sus progenitores. Por otro, hay quien piensa que es la única manera de mantener a los adolescentes a salvo de los peligros que corren en el entorno digital. Por eso, en Periódico de Ibiza y Formentera hemos salido a la calle para preguntar a los residentes de Vila su opinión acerca de este tema.
A Ana Carolina, residente en Ibiza, la prohibición le resulta algo positivo. «Los niños están 'atontados' con el móvil, no hacen nada más. Ni siquiera hablan con sus padres», nos cuenta. Alega que su sobrino de apenas 15 años comenzó a usar redes hace dos años.
Caminando por el paseo de ses Figueretes nos encontramos con Luis, quien alega que le parece «perfecto» que se lleve a cabo la prohibición. «Así dejan el móvil y buscan interacciones entre ellos». Confiesa que comenzó a usar redes a partir de los 17 años, porque antes no le prestaba tanta atención.
Loli Espejo, preguntada a este respecto, opinó favorablemente: «antes de los 16 es muy pronto. Los niños están siempre con las tecnologías. Tengo un nieto que tiene redes sociales desde muy pequeñito, está muy enviciado».
Pero esta no es una opinión hegemónica: Carlos y Cristina están en contra de las prohibiciones en general. «Es una burrada. Depende de la familia. Si en esa casa no se controla nada, el niño tiene acceso a cosas que no debería», opinó Carlos. Cristina, por su parte, opinó que «hay que controlar y no prohibir». Opina que el control comienza en la educación que se imparte en casa. Preguntada acerca de si las empresas de redes sociales deberían tener responsabilidad sobre los contenidos inadecuados que circulan en sus redes, afirmó que «no deberían tener ninguna responsabilidad. Si vas a una tienda y te compras algo con mucho azúcar, porque te gusta el azúcar, es tu responsabilidad. Es un negocio. Tú tienes que saber si lo quieres comprar o no».
Teresa y Juan aplaudieron la iniciativa del Gobierno. «Hay muchas páginas en las redes sociales que no son apropiadas para esa edad», opinó Teresa. Juan coincidió. Ambos tienen hijos ya mayores y nietos de apenas dos y cuatro años. Ambos son partidarios de que sus nietos no tengan perfiles en redes sociales hasta que cumplan dieciséis.
Por su parte, Arturo, un residente que paseaba con su mujer y su bebé, afirmó que está «totalmente de acuerdo» con la prohibición. «No hay nada interesante para un menor de dieciséis en las redes. ¿Qué van a encontrar? Violencia, palabras malsonantes...». En relación a su hijo pequeño, aclaró tajantemente que hasta los dieciséis años no le dejará acceder a las redes sociales.
Agapito, que paseaba por la Avenida España, opinó que le parece bien esta iniciativa. «En las redes hay mucha basura, cosas que no son buenas para los chicos». En su opinión, el momento ideal para comenzar a usar redes es la mayoría de edad.
Y por último, Anita, otra residente, alertó de los riesgos de extorsión que corren por las redes. «Los niños pueden ser frágiles a este respecto, por eso estoy de acuerdo con la prohibición».
En España, desde 1999 está prohibido que los menores de 14 años proporcionen sus datos personales sin el consentimiento de sus padres, también cuando se trata de abrir una cuenta en una red social. Así lo establece la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) y su reglamento de desarrollo, aprobado en 2007. La clave aquí es son las herramientas de verificación de la edad: basta con hacer clic en una casilla para hacer creer al sistema que se tiene la edad requerida para acceder al servicio.
El proyecto de Ley Orgánica para la protección de los menores en el entorno digital, que actualmente se tramita en el Congreso, ya contemplaba elevar de 14 a 16 años la edad mínima para tener perfiles en redes sociales. Lo nuevo en el anuncio de Sánchez es la introducción de una enmienda que impediría a los menores registrarse en estas plataformas incluso con autorización paterna, además de la implementación de una herramienta eficaz para verificar la edad, aunque todavía no se conocen los detalles de dicha herramienta.
Los rojos están cagaos con todos los fachavales de 14 años que están saliendo. Se viene pendulazo.