Frente a la entrada del Hospital Can Misses y a partir de las once de la mañana, en torno a medio centenar de médicos se han sumado a las protestas a nivel nacional contra la reforma del nuevo estatuto marco que regula las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud, acordados el pasado 26 de enero por los sindicatos Satse-FSES, CCOO, UGT y CSIF. Ahí, bajo la batuta de David Fernández, médico de Samu 061, se han llevado a cabo las reivindicaciones en pos de un estatuto propio que reconozca, entre otras cuestiones, una nueva clasificación profesional singular -categoría A1- y poner fin a «la sobrecarga laboral».
En la concentración, que ha durado algo más de veinte minutos y se han esbozado pancartas con lemas como «sin dormir sin parar, un error puede matar», «pedimos voz en el estatuto» u «hora trabajada, hora cotizada».
Ahí David Fernández, micrófono en mano, ha alentado algunas de las consignas que han llevado a los médicos a realizar estas protestas, en lo que ha definido como «una normativa caduca», que no representa, asegura «las condiciones propias de los médicos».
Primer balance
Los médicos han mostrado así apoyo a una huelga que, según los datos ofrecidos por el Sindicato Médico Balear (Simebal) «ha registrado en Baleares un seguimiento del 90 por ciento en el ámbitos hospitalario y cerca del 70 por ciento en atención primaria». Destaca además, aseguran desde el sindicato, el seguimiento de los médicos jóvenes, que cifran «entre el 90 y el 95 por ciento» y en el servicio de anestesia que «ha sido del 95 por ciento, lo que ha generado un gran impacto en las intervenciones quirúrgicas».
A raíz de la huelga, y según han informado desde el IbSalut, se han suspendido en el Área de Salud de Ibiza y Formentera, 325 consultas de Atención Primaria, 20 intervenciones quirúrgicas y 69 actividades ambulatorias, entre consultas, radiología y pruebas diagnósticas.
Una vez concluida la concentración, los asistentes se han trasladado hasta el salón de actos del Hospital Can Misses donde, David Fernández, junto a Cristina, pediatra, y Enrique, residente de cuarto año, han procedido a leer el manifiesto conjunto, en el que se reclama una mejora de las condiciones laborales en distintos campos y en el que se rechaza «el acuerdo alcanzado entre el gobierno y otros sindicatos». En este sentido, se ha reclamado que «sean los facultativos los encargados de negociar sus propias condiciones».
En un plano más político, en el manifiesto se asegura que «la situación no es únicamente responsabilidad del Ministerio que dirige Mónica García, sino que las condiciones dependen de las diferentes consejerías autonómicas» y, por ello «hemos pedido a todos los partidos políticos con representación en el Congreso y en el Senado que nos apoyen».
Entre los principales factores que se han expuesto, ha sido el de «tener una categorización acorde a nuestros requisitos de formación y responsabilidad, una regulación de la jornada justa y un régimen de incompatibilidades que no discrimine al médico. Tras la lectura del manifiesto, se ha llevado a cabo un turno de intervenciones en el que los diferentes asistentes han podido participar con sus preguntas o propuestas. De esta manera, se ha hablado de la posibilidad de ir a una huelga «de manera continua», que por el momento se ha descartado «para no desgastar a los trabajadores», aunque sí se ha acordado llevar a cabo una nueva concentración de facultativos el próximo jueves por la mañana.
Nuevas concentraciones
Estas concentraciones han surgido a raíz de la propuesta de uno de los facultativos, que ha asegurado que «aunque esté de acuerdo con estas protestas a nivel personal, cuando veo estas concentraciones me siento más reforzado». Bajo la unanimidad de los allí presentes, se ha acordado llevar a una cabo una nueva concentración el jueves a las once de la mañana «y según como funcione, se llevará a cabo otra el viernes».
Cuando ha tomado la palabra, Cristina, pediatra, ha asegurado que «hay quien dice que no nos consideramos obreros, cuando quien no nos lo considera son las administraciones. Las guardias son jornadas encubiertas, algo que en la empresa privada no se contemplaría». Ha criticado también que «cuando la guardia es el viernes, ni tan solo se contempla que puedas tener dos días de descanso» y ha cargado también contra «agendas con una carga de trabajo excesivas».
Como reflejo de todas estas condiciones, ha señalado que «antes ser médico era un sueño, ahora a mis hijos yo no les desearía esto».
Enrique, como médico en formación, ha asegurado que cuando termine su periodo de residencia «tendré que valorar si me merece la pena acceder al mercado laboral español». Algo en lo que ha coincidido David Fernández, quien ha señalado que «mi hija es médico y tanto su madre como yo le hemos insistido en que salga de España». Esta opinión ha suscitado el apoyo de unos facultativos, uno de ellos ha señalado que «este país forma médicos de alto valor para que terminen marchando al extranjero o trabajando en la sanidad privada».
Huelga indefinida
Otra de las intervenciones ha reivindicado que los descansos del convenio de enfermería «de lo cual me alegro», ha apostillado la facultativa, respeta el día de saliente y, a posteriori, dos días de descanso, algo que, asegura, no sucede en el caso de los médicos.
Otra de las intervenciones ha cargado contra «las jornadas excesivas» que los médicos «nos vemos obligados a hacer». En un discurso muy crítico con la situación, ha asegurado que «no pueden pasar veinte años hasta que esto encuentre una solución», y ha apuntado a que considera necesario «ir a una huelga definitiva si es necesario». Unas palabras que han sido fuertemente aplaudidas por los médicos presentes en el salón de actos en Can Misses. Por el momento, el planteamiento es una huelga indefinida hasta julio todas las terceras semanas de cada mes, donde se realizaría un parón los cinco días laborables.
Acusan al Ministerio y las competencias en Sanidad están a cargo de la Comunidad Autónoma .. ¡qué cinismo!!