El alcalde de Ibiza, Rafa Triguero, ha asegurado este lunes que todas las obras que se están llevando a cabo en estos momentos en el casco histórico de la ciudad estarán acabadas antes del próximo 3 de mayo, días antes de que comience una nueva edición de la feria Eivissa Medieval. Triguero ha asegurado que para entonces estará también acabada la remodelación de la cabecera del paseo de Vara de Rey, así como la rehabilitación del Mercat Vell y de Sa Peixateria.
De momento, ya se han abierto las calles Pintor Mariano Tur de Montis y Santa Maria, tras una remodelación que ha costado algo más de 700.000 euros y que ha servido para renovar todas las infraestructuras viarias, incluyendo la red separativa de pluviales y fecales. Además, según ha explicado el alcalde, se ha reutilizado un 40% del antiguo empedrado. La obra ha sido llevada a cabo por la constructora Sircom y se ha ejecutado en dos fases, con un parón durante la temporada turística de 2025. «Se trata de poner en valor el patrimonio de la ciudad», ha explicado Triguero, que también ha recordado que la modernización del casco histórico supondrá una inversión cercana a los 10 millones de euros.
El alcalde ha destacado algunos de los trabajos que se están llevando a cabo, como la intervención en la plaza del General Balanzat. «Es una obra importante que afecta a la red de suministros y conexiones», ha señalado Triguero, «además, se está interviniendo para evitar las infiltraciones de agua en la muralla». También ha señalado que en breve se acometerán otras inversiones en estos barrios del casco histórico como será la conexión del Camí del Calvari con el paseo de Vara de Rey, a través de la calle Joan Xicó. Un proyecto que ya está «prácticamente» listo y que permitirá pasear alrededor de toda la muralla considerada Patrimonio de la Humanidad.
Triguero, por otro lado, ha explicado que las obras han sufrido ciertos retrasos por la aparición de restos arqueológicos que ya han sido documentados. Además, se ha encontrado una tubería de amianto cuya retirada depende de un protocolo para el cual es necesario un informe del Govern balear que aún no ha recibido el Consistorio. El alcalde, no obstante, ha señalado también que estos trabajos no han producido afectaciones a los negocios de la zona. Y, en este sentido, ha recordado que el Ayuntamiento pactó con estos retrasar el inicio de las obras hasta el mes de noviembre con el fin de que comercios y restaurantes pudieran acabar la temporada turística.
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