La remodelación de las principales calles del histórico barrio de Dalt Vila ha obligado a cambiar el recorrido de las principales procesiones de Semana Santa en la ciudad de Ibiza. Así lo ha indicado este lunes el alcalde, Rafa Triguero, quien ha explicado que queda totalmente descartada la posibilidad de llevar a cabo un recorrido que tenía parte de sus principales atractivos en calles que ahora mismo están prácticamente levantadas por esta remodelación.
Triguero ha señalado que el Ayuntamiento se ha puesto a disposición de las cofradías y del Obispado de Ibiza para poder acordar un recorrido alternativo. Algo que afectará especialmente a la profesión del Viernes Santo, en la que participan todas las cofradías de la ciudad. El alcalde ha afirmado que la celebración de la Semana Santa es «una cuestión de mucha identidad para los vecinos». Además, estas celebraciones religiosas se han convertido desde hace algún tiempo en un atractivo turístico. De ahí que el Ayuntamiento esté «trabajando para que haya la menor afectación posible».
Es posible que las cofradías radicadas en Dalt Vila sí puedan procesionar por algunas calles del barrio. Pero ha quedado totalmente descartada la posibilidad de que el resto de cofradías de la ciudad suban hasta la Catedral para desfilar desde allí con sus pasos. Ahora lo que se intenta es preparar un recorrido por el centro de la ciudad, facilitando que pueda ser disfrutado tanto por los vecinos como por los visitantes. «El Ayuntamiento está a disposición de las cofradías y del Obispado para hacer un recorrido cómodo y seguro», ha subrayado el alcalde.
Triguero ha explicado que uno de los problemas para que las procesiones bajen desde la Catedral hasta el centro de la ciudad ha sido el hallazgo de una tubería de amianto en plaza de Sa Drassaneta. La retirada de este elemento ha de seguir unos protocolos de seguridad y, de momento, no ha sido posible llevarla a cabo dado que el Consistorio está a la espera de un informe que ha de emitir el Govern balear, según ha señalado el alcalde.
Así las cosas, la ciudad de Ibiza se prepara para una Semana Santa en la que su principal atractivo, las procesiones religiosas, quedarán deslucidas por el cambio de escenario obligado por las obras.