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Oriente Medio

El precio del diésel ya supera los dos euros el litro en Ibiza y Formentera por la guerra en Irán

La gasolina sin plomo roza los precios de la pandemia

Imagen de archivo de una gasolinera en Ibiza | Foto: R.I.

| Ibiza |

El diésel ha superado los dos euros en litro en dos gasolineras de las Islas Pitiusas, en concreto en las gasolineras Repsol de la avenida de Sant Josep de sa Talaia, en Vila, y en la gasolinera Repsol de Santa Eulária. En Formentera, la gasolinera Cepsa de Sant Francesc registra hoy precios de 2.039 euros el litro de diésel y 1.939 euros el litro de gasolina sin plomo. Esta información se actualiza en tiempo real en este apartado de nuestra página web.

La subida incontrolada de los precios responde al conflicto en Oriente Medio. Este miércoles, QatarEnergy confirmaba «daños considerables» en el complejo de gas natural licuado Ras Laffan, el más grande del mundo, tras un ataque iraní. Este centro produce un 20 % del gas natural licuado de todo el mundo. Al mismo tiempo, refinerías de todo el mundo están abandonando los países del golfo por la tensión en el conflicto, después de que tanto Irán como Estados Unidos e Israel destruyeran plantas de producción de crudo en Oriente Medio como medida para ahogar a los países involucrados en el conflicto.

Hasta la guerra de Ucrania, Europa, y en especial Alemania, dependían del gas barato ruso y argelino para sobrellevar el invierno. Pero durante el conflicto, una fuerza armada desconocida (y que muchos autores apuntan a que se trata de un miembro de la OTAN) destruyó el NordStream II, un proyecto que prometía ser el mayor gaseoducto entre Europa y Rusia y del que los mandatarios europeos esperaban que nutriera las necesidades energéticas del viejo continente. Sin embargo, tras el apoyo incondicional de Europa a Ucrania en contra de la voluntad de Rusia y a favor de los intereses estadounidenses, los países del norte de Europa comenzaron a comprar gas natural licuado de empresas estadounidenses. Gas natural licuado más caro y más difícil de transportar.

Mientras Cuba llega al cero energético por el bloqueo que Estados Unidos impone a la isla y enfrenta situaciones de crisis humanitaria, el resto del mundo mira hacia las energías renovables como una solución a la dependencia energética de terceros países, una realidad que se ha visto notablemente alterada por los conflictos internacionales y que, ahora más que nunca, no se puede obviar. Cuba es en estos momentos un laboratorio energético, un ejemplo para el mundo entero de cómo sobrevivir en un país que no produce energía. Por el momento, las energías renovables y el autoconsumo son la única solución para los cubanos, que hasta ahora se mantenían en pie gracias al petróleo venezolano, petróleo que ahora está en manos de Donald Trump. El mandatario estadounidense tenía como objetivo atacar Irán, pero tenía que hacerse con las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo antes del ataque y del previsible cierre posterior del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.

Inmerso en una guerra cuyo final se aleja cada día más, Trump ahora se tiene que enfrentar a las críticas de los propios conservadores. El mandatario estadounidense pierde apoyos cada día entre los suyos a raíz del conflicto con Irán, incluido el ahora exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de los Estados Unidos, Joe Kent, quien, en una misiva publicada en las redes sociales, aseguraba que Irán no planteaba una «amenaza inminente» para los Estados Unidos y que la administración estadounidense «empezó esta guerra debido a las presiones de Israel y su poderoso lobby». Kent ha sido acusado posteriormente de antisemitismo.

En este escenario, Rusia ha visto una oportunidad de negocio. Por un lado, ofrece de nuevo el gas ruso a Europa. Por el otro, Estados Unidos ha acordado levantar el veto al petróleo ruso, un movimiento que no ha sentado bien en los países europeos, ya que fue Estados Unidos precisamente quien se benefició del corte de relaciones entre Europa y Estados Unidos proporcionando a Europa gas natural licuado que extraían de refinerías en Oriente Medio a través de la empresa Chevron. Hoy, esas refinerías han sido atacadas por Irán.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía, que engloba varios países de todo el mundo, liberó el pasado 11 de marzo 400 millones de barriles de crudo en la mayor intervención de reservas petrolíferas de la historia. La Agencia se encarga, precisamente, de acumular provisiones de combustible para momentos de crisis como este. El objetivo de la liberación de los barriles era controlar las subidas del precio de los carburantes.

En clave nacional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara un plan de respuesta para paliar la subida de los carburantes. El plan, aplazado hasta la semana que viene, se hará valer de uno o más reales decretos que deberán ser convalidados posteriormente por la mayoría del Congreso, y prevé ayudas al campo y al transporte, aunque también se barajan medidas como la reducción del IVA de la energía o la reactivación de parte del escudo social, que cayó recientemente con los votos de PP, Vox, Junts y UPN, que sumaron cinco votos más que el bloque de Gobierno.

Al mismo tiempo, el Govern balear prepara medidas complementarias a las que previsiblemente aportará el Gobierno central. Según informó Última Hora, la consellera de Presidencia, Antònia Estarellas, alegó que las medidas que puedan surgir dependerán de cuánto se alargue el conflicto y de las actuaciones que articule el Gobierno estatal.

En Ibiza y Formentera, la insularidad y la insularidad doble golpean con fuerza: los transportistas de las Pitiusas ya notan la subida en los precios, que habrán de trasladar al usuario final, ya que, si no, entrarían en «pérdidas». El campo tampoco escapa de la realidad: campesinos de Ibiza informaban esta semana de que ya estaban trasladando al producto final la subida de precios por la escalada en la guerra de Irán.

Mientras tanto, al otro lado del mundo, una pequeña isla sobrevive gracias a la solidaridad de sus vecinos y de los precarios equipos fotovoltaicos. Cuba, tras más de sesenta años de bloqueo, una isla a la que muchos ibicencos y formenterenses emigraron en su día para ganar dinero y poder volver a su tierra con una pequeña fortuna, es hoy en día un verdadero laboratorio a cielo abierto del colapso del modelo energético actual y que servirá de lección para el resto de países del mundo que reconocen ahora la importancia de poseer un sistema energético propio e independiente.

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