La Televisió dEivissa i Forrmentera (TEF) ha estrenado este domingo, a las 22.00 horas, DesSipa’t, un pódcast conducido por Cristina Roldán y María Martín que aborda historias vitales, cuestiones sociales, de salud mental, deporte, disciplina, cuestiones de la vida. En este primer programa han querido contar con Ángela Santiago, una chica transexual de 27 años que desde pequeña sentía que su cuerpo no era el de un chico, pero por desconocimiento no puedo saber hasta años más tarde que ella era Ángela.
La joven, según detalla, viene de etnia gitana y a pesar de, como ella misma explica, siempre suele ser más complicado por las creencias, sus padres le dejaron expresarse desde bien pequeña, aunque hubo un momento que la frenaron. En este sentido, Ángela tiene hermanos varones y ella en vez de jugar como ellos prefería vestirse como lo que tradicionalmente suele asociarse a una niña. «Siempre jugaba con la ropa de mi madre y a vestirme. Yo sabía que para mí era normal. Me dejaba expresarme como yo quería, vistiéndome como una niña o bailando», detalla.
Frenazo
Fue en la adolescencia cuando afirma que su padre empezó «a cortarle las alas» y no entendía por qué no podía hacer lo que le gustaba. Aunque ella sabía diferenciar entre un chico y una chica no sabía por qué se sentía «diferente» durante la adolescencia y nadie le ayudó a ponerle nombre. Algo que le llamaba la atención, puesto que su figura paterna tenía una amiga transexual y siempre les habían educado a «tratar con respeto a la otra gente», pero no sabía los pasos que ella había seguido para ser mujer, a pesar de que reitera que ella ya sabía que le gustaban los chicos y tenía claro lo que era un hombre y una mujer.
Fue en el colegio cuando tuvo más problemas con su forma de expresarse. «Al ser algo natural expresarme como quería, los niños se metían conmigo porque iba con el pelo largo o me comunicaba de una forma más femenina», explica la joven, quien recibió burlas o insultos e incluso que la llegaron a intimidar por ello. «Yo tenía miedo porque no entendía por qué ya que en casa podía ser libre y allí no. Era miedo social porque si yo estaba bien actuaba como era, por qué tengo que tener este miedo cuando me relaciono. Me afectaba, pero no me frenó», remarca.
El nacimiento de Ángela
En cuanto al apoyo que recibió, sus hermanos y amigos estuvieron a su lado cuando todavía no había dicho quién era y se declaró como homosexual. De hecho, otra gente de etnia gitana siempre la respetó por cómo se expresaba, aunque es consciente de los tabúes de los gitanos y que suele ser normalmente peor visto cuando le toca a alguien en su cada. Cuando se declaró ya como Ángela tampoco tuvo ninguna falta de respeto por los demás.
Fue en la adultez cuando Ángela dijo basta y puso nombre a aquello que le había acompañado desde pequeña, por lo que fue a hablar con sus padres. «Ahí nació Ángela, aunque ella ya lo había hecho un poco antes», afirma. A pesar de que siempre la respetaron, por la religión y cultura de la familia no procesaban que ella era mujer, de hecho antes de hablar con su padre sobre que era chica, también tuvo una conversación previa con su madre: «Ella me dijo que lo sabía, pero que no quería que ese momento llegara. No la culpo de que no me ayudara a expresarlo porque ella tenía cargando cosas detrás como su etnia, pero me hubiese gustado en ese momento que me lo hubiera dicho antes. Con el paso del tiempo ha sido mejor; no ha habido aceptación completa, pero es mejor».
Los cambios y la gente
En cuanto al proceso hormonal se refiere, la joven detalla que no ha tenido problemas con ello y que se tiene que consultar bien a un profesional y hacer el proceso de la mejor forma e ir con cuidado. «Una anécdota es que mi endocrino dijo que las hormonas tenían síntomas emocionales, por lo que ahora lo tendría todo más a flor de piel. Le dije que llevaría esos momentos como una regla y desde entonces mi cuerpo lo vive así», comenta.
Afortunadamente, la joven no ha tenido que vivir comentarios sobre lo que se debería hacer estéticamente o cómo vestir por ser transexual.
Para acabar, Ángela explica que lo peor que ha vivido es a veces sentirse sola con respecto al tema familiar por las creencias que tienen. Pero como todo lo que tiene algo malo, también hay una parte buena y Ángela tiene claro que es su cambio y ser ella misma por fin.
H0meroQue es la gente de bart Homero majo?