Los representantes del comité de empresa de GSAIB, entidad responsable del transporte sanitario urgente y no urgente del Servicio de Salud, han celebrado este miércoles una asamblea extraordinaria junto a trabajadores de G.S.A.I.B. para analizar la situación actual del servicio y valorar posibles medidas ante lo que califican como una gestión ineficaz por parte de la administración sanitaria.
Durante la reunión, los representantes sindicales han trasladado a la plantilla diversas problemáticas que, se vienen produciendo desde la llegada de GSAIB a la gestión del servicio. Entre ellas destacan presuntas irregularidades en las contrataciones, incumplimientos de la normativa laboral, deficiencias en materia de prevención de riesgos, así como un clima laboral marcado por la tensión, el malestar y la existencia de posibles prácticas de favoritismo y represalias, movilidades encubiertas, entre otras.
Problemas e irregularidades que no se producen de forma puntual sino sistemática y que dejan ver la dejadez y abandono que sufren tanto trabajadores como usuarios del servicio de ambulancias, por parte de las instituciones.
Asimismo, han recordado el repetido incumplimiento del compromiso por parte del director general del Ibsalut, el señor Javier Ureña, de implementar el complemento de «difícil cobertura» para los Técnicos en Emergencias Sanitarias del servicio urgente y a fin de evitar un agravio comparativo respecto a los profesionales del servicio programado, un complemento equivalente para estos.
El personal de la actual plantilla subrogada del servicio programado ya ha sido clasificado como Técnicos en Emergencias Sanitarias. Además, recuerdan que, para poder conducir las ambulancias de este servicio, la empresa tuvo que asumir el coste del permiso de conducción tipo C para parte de la plantilla.
Esto pone de manifiesto que, junto con la necesidad de contratar a 20 trabajadores en cada convocatoria, la falta de cobertura está más que justificada. Por tanto, no debería excluirse a este personal, ya que cuenta tanto con la titulación requerida como con el resto de los requisitos necesarios para formar parte del plus de difícil cobertura.
Asimismo, cabe destacar que los trabajadores eventuales del servicio programado, aun disponiendo de la titulación correspondiente, están siendo contratados en categorías inferiores a la que les corresponde.
Desde el comité también se ha puesto de manifiesto la preocupación por cuestiones económicas, señalando la existencia de cantidades adeudadas a trabajadores que, según afirman, en algunos casos superan los 5000 euros y pendientes desde el 2020. Cantidades que según fuentes de GSAIB no pueden ejecutar al tener que salvar diferentes trabas para poder proceder con los pagos. Esta situación contrasta, según indican, con la celeridad para adoptar recientes decisiones retributivas en cargos directivos de la empresa GSAIB y del Servei de Salud.
Ante este escenario, los representantes sindicales han acordado que, en caso de no implementar avances importantes por parte de la dirección general del Servicio de Salud en los próximos días, se iniciará un calendario de movilizaciones. Entre las medidas contempladas no se descartan concentraciones, manifestaciones e incluso la convocatoria de una huelga, especialmente en un contexto próximo al inicio de la temporada alta.
Los representantes de los trabajadores advierten que el actual nivel de desgaste y crispación está derivando en un aumento insostenible de la carga psicológica, ya de por si elevada e inherente al servicio, que sufren los trabajadores.
Por último, insisten en que la solución al conflicto pasa por la apertura de una vía de diálogo efectiva, distinta a la actual, que permita abordar las demandas del colectivo y restablecer un clima laboral adecuado con soluciones reales y no simples promesas.