La Televisió d’Eivissa i Formentera (TEF) ha emitido este domingo a las 22:00 horas el segundo episodio de DesSipa’t, un pódcast conducido por Crstina Roldán y María Martín que aborda historia vitales, cuestiones sociales, de salud mental, deporte, disciplina… en general, cuestiones de la vida. En esta ocasión, han tratado un tema del que la gente vuelve a hablar, y que a la vez «incomoda muchísimo».
El segundo episodio de DesSipa’t ha tenido como tema central Dios y la Fe, pues, según las conductoras del pódcast, «hay un boom de creer en Dios, que siempre se ha atribuido a personas más mayores», y esto ahora está cambiando, porque hay un gran movimiento social de gente joven que cree en Dios. Es el caso de la invitada de este episodio. Ella es Rebeca Toribio, una empresaria influencer que ha empezado a hablar en sus redes sociales abiertamente de Dios y de su Fe.
La joven ha explicado que ella se muestra en redes sociales tal como es. Por ejemplo, en 2017 empezó a ser empresaria «por cosas de la vida, sin buscarlo», porque antes se dedicaba a la danza. «La primera vez tuve problemas de salud mental, monté mi primer restaurante en Madrid. Fue una cosa que surgió», explica Toribio, quien dice que lo único que busca es acercar «honestidad» y que su discurso cale. «No he buscado ni ser empresaria, ni hablar de Dios», añade.
Montaña rusa
«Mi vida es una montaña rusa. Tengo una amiga que es directora de cine y dice que hay que hacer una serie de mi vida». Así explica Rebeca Toribio lo que ha sido su vida hasta este momento. Ella ha explicado, además, como empezó a creer en Dios: «La última vez que tuve depresión, no tenía ganas de seguir viviendo, me di cuenta de que mi fortaleza no era suficiente, por lo que busque las fuerzas en Dios», dice Toribio, quien asegura que lo dejó todo en manos de Dios diciéndole «si existes, me salvas, sino, me voy».
«Lo que te da soltar toda tu vida en manos de Dios son herramientas para la gestión emocional. Supone hacerte cargo de que eres hija de Dios», explica también. Para ella, hablar de Dios es hablar de «Jesucristo», quien es la persona que más admira. «Soy fan de Jesús de Nazaret. Estudio la Biblia y he encontrado en él un diseño de persona que fue hombre Dios, y que nos muestra lo que es el amor, el perdón y los milagros. Quiero parecerme a él lo máximo posible», añade.
Rebeca Toribio, antes de ser creyente, salía de fiesta como una forma de evasión, y ahora asegura moverse «en libertad y en paz». «Antes de Cristo yo no tomaba las mejores decisiones para mi vida, y ahora he dejado muchas cosas atrás», dice. «Le dedico tiempo a mi Fe, a sentirme sana y feliz conmigo y a conectarme con las cosas que me hacen bien como el deporte, la alimentación, el descanso y la familia», añade.
Iglesia
Respecto a la iglesia, asegura que ella se fía de Dios, no de la iglesia. «Es cierto que en la iglesia hay personas mala, pero no son Dios. En el gimnasio por ejemplo también hay personas malas», explica. Para ella, la iglesia no es el lugar donde se reza, sino «el grupo de personas que seguimos a Jesús». Lo dice porque ella no practica la religión en el edificio tradicional, sino «en un cine con una gran pantalla».
«No me enfado nunca con Dios. Él es bueno, es bondadoso. Es imposible que me enfade con él. Es como tener una relación, hablo todo el día con él. Me gusta darle gracias por mi vida, por la salud que tengo y por todo. Y a veces le pido cosas cuando hay eventos importantes como el nacimiento de un familiar». Así explica Rebeca Toribio la relación que tiene con Dios, antes de decir que «hay gente que odia hablar de Dios y oír a la gente hablar de este tema».
Respecto a la pregunta de si es una moda creer de Dios, ella lo tiene muy claro: «Es una necesidad social». «La sociedad está en un momento en el que la gente no sabe hacia dónde tirar, y la fe es una respuesta para cambiar la dirección», añade.
Finalmente, Rebeca Toribio, ha concluido hablando de lo que pensaría ella misma hace diez años sobre su versión actual, y dice que pensaría que «está como una cabra, que es otro capítulo de la serie que tengo montada», pero que no extrañaría nada porque «yo soy así». También ha dicho que no se metería a ser monja de clausura a no ser que se lo pida Dios, porque «es lo más grande».
Dios siempre es la excusa para todo, ya sea para bien o para mal, necesidad social es relaciones personales, viviendas, vivir básicamente, dios ya es cada uno que quiera creer, yo también pase por lo que vivió esta chica, y jamás se me paso por la cabeza pensar en dios, yo salí adelante con apoyo y fuerza de voluntad, si alguien quiere decir que lo ayudo dios vale es respetable, pero que no generalice porque no es así, si quiere creer en eso me parece fantástico, cada uno puede creer en lo que quiera, pero vamos que le hagan una entrevista para esta chorrada... se quedan sin noticias supongo...