El servicio de Urgencias en Can Misses atraviesa una situación crítica marcada por la falta de médicos, el aumento sostenido de la presión asistencial y las dificultades para retener profesionales en la isla. Así lo advirtió en una entrevista con este rotativo, David Fernández, médico del 061 y portavoz del sindicato Simebal en las Pitiusas. Este facultativo alertó de un escenario cada vez más tensionado y con riesgos tanto para la calidad asistencial como para la salud de los propios trabajadores.
El problema, según recordó, no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos años. Según los datos que maneja este sindicato, la atención en Urgencias ha experimentado un incremento constante de pacientes, con una media de más de 2.000 usuarios adicionales cada año. «Entre 2024 y 2025, el aumento fue de aproximadamente 2.200 pacientes, lo que sitúa el volumen total en torno a los 63.000 atendidos anualmente», apuntó David Fernández, resaltando que este crecimiento de la demanda no ha ido acompañado de un refuerzo proporcional de la plantilla.
Foto: Arguiñe Escandón.
Al contrario, según indicó, el servicio funciona actualmente con un número de médicos muy inferior al necesario. Aunque la plantilla autorizada es de 32 facultativos, en la práctica apenas hay 19 en activo, «una cifra claramente insuficiente para cubrir las necesidades del servicio». La consecuencia directa, lamentó Fernández, es una sobrecarga de trabajo que se traduce en turnos incompletos y falta de personal en momentos clave.
Según explicó, en algunos turnos deberían trabajar hasta ocho médicos, pero en realidad hay entre cinco y seis, lo que implica que faltan entre dos y tres profesionales de forma habitual. «Esta situación obliga a los equipos a asumir un volumen de trabajo muy por encima de lo recomendable, con jornadas maratonianas y guardias constantes que terminan pasando factura», lamentó e indicó que se trabaja con «plantillas diezmadas» desde hace tiempo, «lo que genera un desgaste enorme». El impacto, agregó, no es solo organizativo, sino también personal.
«Los propios profesionales advierten de las consecuencias que tiene este ritmo de trabajo sobre la salud, especialmente en lo que respecta a las guardias nocturnas»
«Los propios profesionales advierten de las consecuencias que tiene este ritmo de trabajo sobre la salud, especialmente en lo que respecta a las guardias nocturnas. Está demostrado que trabajar de noche aumenta el riesgo cardiovascular, reduce la esperanza de vida y afecta a la salud mental», explicó a Periódico de Ibiza y Formentera. En esta línea, añadió que a estos factores se suma el estrés derivado de la presión asistencial y la sensación de estar atrapados en un sistema que no ofrece soluciones a corto plazo.
«Todo ello contribuye a un aumento del agotamiento profesional y a la aparición de problemas psicológicos entre los sanitarios», manifestó. En esta línea, Fernández consideró que alcanzar esos 32 médicos permitiría empezar a aliviar la presión asistencial y mejorar las condiciones laborales. El objetivo, según señaló, sería repartir mejor las guardias – entre cinco y seis al mes por facultativo – y garantizar una atención más segura y de mayor calidad.
También reconoció que no basta con aumentar el número de efectivos. «Además del refuerzo de plantillas, es necesario mejorar las condiciones globales del sistema para hacerlo más competitivo frente a otros destinos», concluyó.
Nada nuevos. Somos más y faltan mas recursos y medios. Por cierto, menuda kk de nieva app para las citas médicas. Horrible