El Ayuntamiento de Ibiza ha decidido abrir un proceso de revisión del anteproyecto del aparcamiento previsto en el bulevar Abel Matutes, en el entorno de sa Real, tras el encuentro informativo mantenido este pasado martes con vecinos, vecinas y comerciantes de la zona. La reunión, marcada por una alta participación y un notable rechazo al proyecto, sirvió para que el Consistorio reafirmara su compromiso con la transparencia y el diálogo directo con la ciudadanía.
Durante el encuentro, convocado para presentar los detalles iniciales de la infraestructura, los asistentes trasladaron numerosas inquietudes sobre una actuación que consideran perjudicial para una de las zonas «con más vida» de la ciudad. «No queremos el parking» o «nos la vais a destrozar» fueron algunas de las frases que evidenciaron el malestar de los residentes, preocupados por el impacto urbanístico, ambiental y social del proyecto.
El alcalde, Rafa Triguero, defendió la necesidad de impulsar soluciones ante la falta de aparcamiento en Vila, estimada en unas 4.000 plazas, y explicó que el bulevar es, por el momento, el único espacio que reúne las condiciones técnicas para acoger una instalación de estas características. No obstante, tuvo que responder a numerosas cuestiones sobre alternativas de ubicación, el impacto en los árboles, posibles restos arqueológicos o las afecciones durante las obras.
Desde el Ayuntamiento destacaron este miércoles que el proyecto se encuentra en una fase embrionaria y que encuentros como este buscan precisamente recoger aportaciones ciudadanas para mejorarlo. En este sentido, agradecieron «sinceramente la participación e implicación» de los vecinos, subrayando que sus opiniones «son fundamentales para mejorar los proyectos de ciudad».
El equipo de gobierno insistió en que la movilidad y el aparcamiento «son desafíos clave» para el municipio y defendió una estrategia que pasa por aumentar las plazas en la periferia para reducir la entrada de vehículos al centro, favoreciendo así más espacios peatonales y zonas verdes.
Ante este escenario, el Consistorio ha optado por abrir un proceso de revisión del proyecto que permita incorporar las demandas vecinales sin perder la visión estratégica global. «Escuchamos activamente, dialogamos y trabajamos por ofrecer soluciones sólidas y realistas», señalaron desde el Ayuntamiento de Ibiza, que reafirma así su voluntad de construir un modelo de ciudad consensuado con la ciudadanía.
El proyecto inicial contempla una inversión de 26 millones de euros para levantar un aparcamiento de 749 plazas —con una planta subterránea y cuatro en superficie— además de locales comerciales y espacios de ocio. Su ejecución y diseño definitivo quedan ahora a expensas de este proceso de revisión, en el que el diálogo con los vecinos será clave para definir el futuro de la actuación.
«Juntos construiremos el modelo de ciudad que todos queremos», concluyeron este miércoles desde el Consistorio dirigido por Rafa Triguero.
PepitaQue no, que no, que te equivocas. Que ese era el otro Rafa, el Ruiz González. El que tenía que irse a Madrid, jajajaja.