Después de requerir varias veces a la propiedad la ejecución de los trabajos de limpieza y conservación de la fachada del local comercial situado en la calle Madrid, 1, de Vila, el Ayuntamiento ha informado este miércoles ha iniciado de forma subsidiaria la ejecución de los trabajos de eliminación del grafiti. Estos gastos se repercutirán a los propietarios del local junto con la sanción correspondiente.
El importe de los trabajos, según ha detallado el Consistorio, se estima en 700 euros, a lo que se suma una sanción de 300 euros, lo que eleva el tique a un total de 1000 euros.
El Ayuntamiento ha recordado a los propietarios la obligación de mantener el ornato de sus fachadas en perfecto estado y ha avisado que seguirá revisando otros casos que se puedan dar en el municipio.
El teniente alcalde Jordi Grivé ha señalado que «todos debemos contribuir a que la ciudad esté en las mejores condiciones posibles, y debemos atender nuestras obligaciones e implicarnos en ello. El Ayuntamiento estará vigilante y sancionará a quien no cumpla con las ordenanzas municipales en este sentido. Seguimos trabajando para lograr la ciudad que merecemos.»
Es una auténtica vergüenza que el Ayuntamiento de Ibiza permita que nuestras calles se vean asfixiadas por los "Monopoly" y garabatos sin sentido, mientras Palma actúa con una unidad antigraffiti que persigue a los vándalos. Al no perseguir estos delitos y, en su lugar, amenazar a los propietarios con cobros abusivos de 1.000 € por limpieza, la administración está, de hecho, subvencionando el vandalismo y castigando a las víctimas. Esta absoluta falta de voluntad política ha convertido nuestra isla en el cuaderno de bocetos de unos delincuentes que saben que aquí no hay consecuencias. Si el Ayuntamiento pusiera la mitad de empeño en detener a los cobardes del spray que en extorsionar a los vecinos con tasas de limpieza, la isla no parecería un solar abandonado. Menos excusas y más detenciones.