Deporte y responsabilidad social serán claves para la futura adjudicación de la concesión de la gestión de la dársena que durante casi 100 años ocupó el Club Náutico de Ibiza y que, desde 2024, tiene en sus manos Puertos y Litorales Sostenibles bajo la denominación de Port Naùtic Ibiza. Así lo ha asegurado el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), Javier Sanz, quien también ha explicado que el consejo de administración del ente público aprobará el pliego de condiciones para esta concesión durante su reunión de la próxima semana.
La concesión tendrá una duración de 25 años. El objetivo es conseguir que este espacio se convierta en un puerto «modélico, del siglo XXI e innovador», ha dicho Sanz. «Queremos un puerto para 25 años», ha añadido, «no el puerto de hace 100 años». Los procedimientos judiciales abiertos entre el CNI y la APB han llevado a Sanz a calificar la situación de «complicada». Pero ha dejado claro que la APB es «una gestora de espacios» que asigna estos en función del «interés general».
Sobre el pliego de condiciones para la nueva concesión, Sanz ha avanzado que se deberá consignar un 85% de los puestos a amarres base y el 15% restante se destinará a transeúntes. En lo relativo al deporte, Sanz ha señalado que la vela y el piragüismo deberán tener un gran peso en el día a día de la futura concesión. Es más, deberá ser «referente en deporte náutico y en lo social». Todo ello en base a lo que establece la Ley de Deporte estatal, que «reconoce el acceso al deporte como un derecho de toda la ciudadanía». Un objetivo en el que las administraciones como la APB tienen «un papel clave» cuando los espacios dependen de lo público, como es este caso. De ahí que la futura concesionaria tendrá que contar con un «plan deportivo anual muy específico».
El pliego de condiciones establecerá unos mínimos en este sentido: implantar y desarrollar una escuela de vela y piragüismo; disponer de equipos de competición en el ámbito federado en estas modalidades; organizar eventos deportivos y de recreo incluso en el ámbito federado; implantar un sistema de ayudas a deportistas y su apoyo logístico; desarrollar y llevar a cabo en las instalaciones eventos formativos de carácter deportivo, social, cultural y medioambiental y destinar una explanada dentro de los 33.172 metros cuadrados de espacio a una varada para mantenimiento y reparación de embarcaciones destinadas a la práctica deportiva. El pliego, además, contendrá como condiciones la implantación de una marina seca y club de navegación.
En cuanto a los usuarios, Sanz ha avanzado que la APB reconocerá a los de base ya existentes. Además, se habilitará un registro público de solicitudes para acceder a estos amarres. Deberá garantizarse un mínimo de 170 amarres para esloras de entre seis y 12 metros.
En lo referente a las inversiones, Sanz ha explicado que deberán destinarse a la mejora de infraestructuras e instalaciones mediante «un proyecto de puerto moderno, eficaz y sostenible». Estas inversiones deberán servir para modernizar unas instalaciones que, en palabras del presidente de la APB, «no están en el mejor estado estructural».
La actual adjudicataria de la autorización de ocupación temporal, Puertos y Litorales Sostenibles, instaló el pasado verano un dique flotante, construido en Alicante y con un presupuesto que, según la empresa superaría los 6 millones de euros. La infraestructura, de 145 metros de eslora y 2.300 toneladas de peso, ha tenido un buen resultado en este primer año de funcionamiento, según ha señalado Sanz. Sin embargo, también ha indicado que este dique «ha sido una solución provisional». Solución que, no obstante, podría también ser definitiva para la empresa que se haga con la nueva concesión. «Puede haber distintos tipos de dique de abrigo», ha explicado el presidente de la APB, «los licitadores podrán proponer».
El pliego de condiciones, finalmente, no dará especial peso al factor del arraigo social, como sucedió en concursos anteriores con resultados cuestionables. «Es un pliego muy orientado a lo social y a lo deportivo», ha destacado Javier Sanz, «pero no no quiero ni oír la palabra arraigo porque hemos tenido problemas importantes». Y ha insistido en que el objetivo de la APB con esta adjudicación será que «la gente pueda tener su barco y practicar el deporte».
A ver si es verdad que "el objetivo de la APB con esta adjudicación será que «la gente pueda tener su barco y practicar el deporte" pues con la licitación anterior no consiguió eso, a ver si ahora son capaces de sacar un pliego valiente para que se la gente de Ibiza pueda tener acceso a un amarre y un gran club de vela para la gente joven, realmente esto debería ser objetivo de la licitación y ni un amarre de más de 8 m.