El equipo médico de urgencias del Centro de Salud de Santa Eulària denunció ayer públicamente «deficiencias» en la coordinación con el Servicio de Emergencias Sanitarias 061 Baleares. En este sentido, aseguró que esta situación está provocando retrasos en la atención domiciliaria urgente, que pueden poner en riesgo la salud de los pacientes en Ibiza. La situación, advirtió el médico Raimundo Angelo, no es puntual, sino que se repite con frecuencia, especialmente en zonas limítrofes entre municipios y en un contexto de creciente presión asistencial.
La alerta, según explicó el equipo en un comunicado, se produce tras un incidente registrado en la madrugada del pasado 15 de abril, cuando el centro sanitario recibió un aviso urgente para atender a un paciente en su domicilio. Según explicaron los profesionales, la información facilitada por el 061 presentaba «inconsistencias relevantes», especialmente en lo relativo a la ubicación exacta del paciente, lo que generó dudas sobre qué equipo debía asumir la asistencia.
Ante esta situación, el personal sanitario solicitó la confirmación del domicilio mediante coordenadas geográficas, una práctica cada vez más habitual en la isla debido a las dificultades para localizar direcciones exactas, especialmente en áreas rurales o diseminadas. Sin embargo, aseguraron que, antes de aclararse estos datos, recibieron una llamada desde el Centro de Salud de Sant Antoni instándoles a asumir el servicio, alegando una saturación asistencial.
«Se nos pidió acudir sin que se hubiera verificado correctamente la ubicación del paciente ni coordinado previamente con el centro gestor del 061», explicaron fuentes médicas, que consideraron que este tipo de situaciones evidencian fallos estructurales en la gestión de emergencias. Finalmente, el equipo de Santa Eulària decidió desplazarse al domicilio, priorizando la atención sanitaria pese a las dudas organizativas. A su llegada, según relataron, la esposa del paciente les preguntó por qué acudían desde Santa Eulària, ya que, según le habían informado, el aviso correspondía a Sant Antoni.
Además, la familia indicó que la situación clínica había empeorado debido al retraso en la asistencia. Posteriormente, se confirmó que el domicilio se encontraba en la zona de Sant Mateu, fuera del ámbito asistencial del Centro de Salud de Santa Eulària, lo que refuerza, según los profesionales, la necesidad de una correcta asignación de recursos desde el inicio del aviso.
Los sanitarios subrayaron que este tipo de errores no son excepcionales. «Es algo común, sobre todo en zonas donde confluyen los límites entre municipios como Santa Eulària, Sant Antoni o Vila», explicaron. A ello se suma la dificultad añadida de la falta de cobertura en determinadas áreas y la complejidad de muchas direcciones, lo que obliga en ocasiones a recurrir a herramientas como mapas digitales, coordenadas GPS o incluso a solicitar ayuda a la Policía Local para poder localizar los domicilios.
En algunos casos, relataron, los propios profesionales tienen que pedir a los pacientes que salgan al exterior o que faciliten algún tipo de señal visual para poder ser localizados con mayor rapidez. «Hay veces que necesitamos que dejen una luz encendida o algún objeto visible porque, si no, es muy complicado llegar», apuntaron. Por todo ello, el equipo médico reclamó una revisión urgente de los protocolos de coordinación del 061, así como una mejora en los sistemas de localización y asignación de avisos.
Los profesionales concluyeron que garantizar una respuesta rápida y coordinada es fundamental, especialmente en un territorio como Ibiza, donde las particularidades geográficas y el aumento estacional de población suponen un desafío añadido para el sistema sanitario.
No sé qué tipo de periodismo es este, pero mezclar problemas de coordinación, calidad asistencial y dificultades de localización solo genera confusión, odios y conflicto. La geolocalización de pacientes en Ibiza es un problema conocido desde hace años, denunciado en múltiples ocasiones por los propios profesionales del 061 (médicos, enfermería y técnicos). No es algo nuevo ni exclusivo de un centro de salud. Plantearlo como un enfrentamiento entre 061 y Atención Primaria no solo es incorrecto, sino dañino y desvía la atención del verdadero problema: la necesidad urgente de mejorar los sistemas de localización y gestión de avisos. Porque aquí no hay bandos. Hay un sistema que necesita soluciones.