El proyecto de aparcamiento previsto en la zona de sa Real ha abierto un nuevo frente político en el Ayuntamiento de Ibiza. El PSOE ha exigido la dimisión inmediata de la concejala de Obras, Blanca Hernández, al considerar que la actuación es un «despropósito», mientras que el Partido Popular ha defendido la gestión del alcalde, Rafael Triguero, y asegura que el proyecto está en fase de revisión tras escuchar a los vecinos.
Los socialistas denunciaron en rueda de prensa que el anteproyecto ha generado «alarma social» en el barrio y han criticado que se haya tramitado «a escondidas», sin información pública suficiente. El concejal del PSOE, Pep Tur, lamentó la «falta de planificación, diálogo y sensibilidad» del equipo de gobierno. Los socialistas anunciaron, además, que a partir del lunes van a empezar a recoger firmas contra la iniciativa.
La respuesta
Frente a estas críticas, el Partido Popular salió en defensa del proyecto y de la actuación del equipo de gobierno, subrayando que el alcalde sí ha mantenido reuniones con vecinos y comerciantes para presentar el anteproyecto, recoger inquietudes y abrir una fase de revisión.
Los populares remarcaron que la actual situación de falta de aparcamiento en la ciudad es consecuencia, en parte, de la etapa de gobierno socialista, en la que, según recordaron, no se impulsó ninguna infraestructura de estacionamiento y se eliminaron plazas sin ofrecer alternativas. En este sentido, defienden que el actual ejecutivo está abordando el problema con «planificación y rigor», impulsando tanto nuevos espacios como la mejora de aparcamientos disuasorios.
Desde el PP también criticaron que el PSOE no presentara alegaciones al proyecto en el plazo establecido ni se posicionara en contra durante su tramitación inicial, acusándolo ahora de generar «confusión» y «alarmar» a los vecinos.
En paralelo, los populares insistieron en que la creación de nuevas plazas en la periferia es clave para avanzar en la peatonalización y ampliación de zonas verdes en el centro urbano, defendiendo que ambas políticas deben ir de la mano.
Pese al choque político, el futuro del aparcamiento sigue abierto a cambios. El equipo de gobierno mantiene que el proyecto no es definitivo y que se adaptará en función de las aportaciones vecinales, en un intento de rebajar la tensión generada en el barrio y avanzar en una solución a uno de los problemas estructurales y reales de la ciudad como es la falta de estacionamiento.
Està clar que aquest pàrquing no és el que necessita la ciutat