La ocupación de un solar abandonado en el número 12 de la calle Al Sabini, en el barrio de es Puig des Molins de Ibiza, ha generado inquietud entre los vecinos de la zona, que denuncian problemas de insalubridad, inseguridad y riesgo de incendio derivados de la presencia de varias personas que se habrían instalado en el interior del terreno.
El espacio, cubierto en gran parte por vegetación, presenta actualmente diversas estructuras improvisadas a modo de chabola. Según relatan residentes del entorno, en las últimas semanas se han asentado al menos tres personas, a las que identifican como de origen magrebí, aunque prefieren mantener el anonimato por temor a posibles represalias.
Uno de los vecinos explica que la situación no es completamente nueva, pero sí ha ido evolucionando: «Se metieron hace algo más de un mes, llamamos a la policía y se marcharon al día siguiente. Sin embargo hace un par de semanas se metió otra gente que creo que es distinta. Sabemos que son de origen argelino. Cada vez va a peor: hay acumulación de escombros y de basura y parece que lo están preparando para que se meta más gente». Este mismo testimonio alerta de que los ocupantes han cambiado el acceso al solar: «Han cambiado la cadena de la puerta de acceso y han puesto un candado nuevo».
«No estamos tranquilos»
Las quejas se centran especialmente en cuestiones de salubridad y convivencia. «Hay olores a excremento y drogas, orinan en la calle sin importarles que la gente pase por allí», señala, al tiempo que advierte del riesgo de incendio: «Hay mucha vegetación, colchones y allí fuman y cocinan». El relato incluye además episodios recientes de tensión: «El domingo fue la gota que colmó el vaso cuando empezaron a increpar a una señora que estaba tirando la basura. […] Llamamos a la policía, pero nos dijeron que no podían hacer nada. No estamos tranquilos».
Otros vecinos, sin embargo, matizan la situación y aseguran no haber presenciado incidentes graves. «Hace unos días vi a una persona joven cambiando la cadena y he visto que han montado unas casetas dentro. Yo, de momento, no he visto ni me he enterado de nada respecto a problemas de convivencia», afirma un residente. En la misma línea, otra persona añade: «El otro día pude ver cómo venía la policía, pero por el momento no he percibido ningún problema de convivencia. Llevo más de 50 años viviendo en esta calle y siempre ha sido muy tranquila».
Pese a estas visiones más moderadas, el malestar es generalizado en el vecindario. «La gente tiene miedo, quienes viven allí presentan un aspecto muy desaliñado y sucio y eso nos provoca desconfianza», indica otro testimonio, que subraya la preocupación creciente.
Las denuncias apuntan también a comportamientos incívicos reiterados. «Son gente joven que suele salir a la calle drogada, orinando e incluso increpando a alguna vecina», asegura un residente, quien insiste en que la falta de infraestructuras básicas dentro del solar agrava la situación: «Esta gente no tiene donde hacer sus necesidades y eso es algo preocupante». Además, se han detectado prácticas peligrosas, como el abandono de residuos: «El otro día dejaron una caja llena de cristales rotos junto al contenedor e incluso pusieron a quemar un trozo del solar con gasolina o algo así al lado de la puerta. Olía mucho en la calle».
Otra vecina relata haber sido increpada directamente: «Arman jaleo, se les ve fumando, bebiendo, orinan en la calle y se meten con la gente. A mí misma me dijeron algo el otro día en tono amenazante». Algunos residentes sospechan que los ocupantes podrían proceder de otros asentamientos desalojados recientemente en la isla, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente.
Por su parte, fuentes del Ayuntamiento confirman que la situación está siendo objeto de seguimiento. «Tenemos constancia de ello. La Policía Local ha intervenido ya y tiene identificados a las personas implicadas», señalan. No obstante, explican que las actuaciones están condicionadas por la titularidad del terreno: «No podemos dar por ahora más información sobre el procedimiento que se seguirá con ellos, porque al parecer el solar es privado, por lo que tiene que intervenir la propiedad». En cualquier caso, añaden que «desde Policía Local se seguirá acudiendo cuando corresponda con el objetivo de que se cumplan las ordenanzas».
Mientras tanto, los vecinos aseguran haber contactado en varias ocasiones con la policía, que —según indican— se ha limitado a identificar a las personas presentes sin poder adoptar otras medidas. La situación, por ahora, permanece sin una solución clara, en un entorno que, según recuerdan los residentes, «siempre ha sido muy tranquilo» y que ahora vive con creciente preocupación el devenir de este solar ocupado.
Comando ciudadano, y a palos a quien se pase!!