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Cinco trabajadores del Instituto de Medicina Legal de Ibiza están de baja

El Ministerio de Justicia reconoce que el «estilo de mando del subdirector genera un ambiente de trabajo intimidatorio, con conductas, trato, formas y estilo de comunicación inadecuados»

La crisis del Instituto de Medicina Legal (IML) en Baleares por la gestión de la que hasta ahora ha sido su directora, Consuelo Pérez Luengo, es común en todas las islas. | Foto: Arguiñe Escandón

| Ibiza |

La crisis del Instituto de Medicina Legal (IML) en Baleares por la gestión de la que hasta ahora ha sido su directora, Consuelo Pérez Luengo, es común en todas las islas. Pérez Luengo ha dirigido el IML de Baleares desde el año 2015 y su gestión durante todo este tiempo ha estado rodeada de polémicas. Su labor en estos años ha derivado en un auténtico colapso administrativo y profesional en todas las islas, hasta llegar al punto de que hay esperas de tres o más años para la obtención de un informe completo de una autopsia por parte de las familias que han perdido a un ser querido. A ello se suma el caos por la llegada continua de cadáveres sin identidad a las costas, la mayoría de ellos inmigrantes. Este pasado miércoles la directora general del Ministerio visitó Palma y parece ser que la decisión de cesar a Consuelo Pérez se oficializó en ese momento. Una reciente instrucción suya, relativa a que la falta de personal iba a suspender la realización de exámenes forenses en las vistas de los juzgados, provocó el malestar de los jueces de instrucción y una queja en el Decanato. El caso se ha trasladado a la sala de Gobierno del TSJIB.


Menorca e Ibiza

La situación es especialmente sangrante en la isla de Menorca. Desde la jubilación de la psicóloga titular en abril de 2022, la plaza ha permanecido vacante, provocando la suspensión de juicios sensibles, incluyendo casos de abusos a menores. La directora, Consuelo Pérez, ha reconocido públicamente la dificultad de cobertura, señalando que los profesionales de Mallorca se niegan a desplazarse a la isla de Menorca debido a que sus propias agendas en Palma ya están al borde del colapso.

En el caso de Ibiza, la mitad de la plantilla está de baja por el difícil ambiente laboral. En este sentido, la plantilla del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Ibiza tiene cinco plazas de médico forense (subdirector más cuatro), una plaza de psicóloga forense, que también está de baja y este puesto se cubrió con un profesional interino que, a su vez, está de baja. También hay una plaza de trabajadora social, actualmente de baja laboral; un auxiliar de autopsias, puesto actualmente sin cubrir, un gestor procesal (también de baja) y una tramitadora procesal. Es decir, la plantilla del IML en Ibiza está dotada de una decena de plazas de las cuales actualmente hay cinco profesionales de baja y una vacante sin cubrir por jubilación.

El ambiente laboral generado en Ibiza no es fácil de soportar en el día a día. Según ha podido saber este periódico, todo apunta al «clima de trabajo generado» por el responsable del servicio en Ibiza, persona de «máxima confianza» de la directora del IML en Baleares que ahora ha sido cesada por su gestión en los últimos años. De hecho, algunos de estos profesionales en situación de baja laboral en Ibiza han llegado incluso a presentar denuncias de acoso laboral contra el subdirector del servicio en Ibiza para que se activara el protocolo de acoso. En una resolución de noviembre del año pasado, el Ministerio de Justicia reconoce que «si evaluamos el impacto del comportamiento y del estilo de mando del subdirector sobre el equipo de trabajo y sorbe el ambiente laboral del IMLCF de Ibiza, basándonos en la evaluación de riesgos psicosocial realizada en el año 2020 y en los testimonios recabados podemos concluir que su estilo de dirección genera un ambiente de trabajo intimidatorio, con conductas, trato, formas y estilo de comunicación inadecuados».

Pese a reconocer este difícil ambiente de trabajo en el día a día, el Ministerio de Justicia no activó el protocolo de acoso y determinó que para mejorar las relaciones interpersonales «y un ambiente de trabajo adecuado se acuerdan medidas correctoras». Estas medidas correctoras implican que el denunciado (es decir, el subdirector en Ibiza) debe «promover la inteligencia emocional. Para ello, son buenas opciones el coaching o acompañamiento personalizado enfocado a aprender a canalizar su compromiso hacia el liderazgo positivo y/o trabajar en habilidades como escucha activa, flexibilidad y gestión emocional», así como «formación en habilidades relacionales», como podrían ser «talleres voluntarios sobre comunicación efectiva, gestión emocional y resolución de conflictos».

1 comentario

user EN SERIO | Hace 3 horas

La mitad de la plantilla de baja???? Y los tontos seguimos trabajando y pagando impuestos para mantenerlos

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